Iniciativa Big Buyers

La Iniciativa Big Buyers es una plataforma de la Comisión Europea coordinada por ICLEI y EUROCITIES. El objetivo de esta plataforma es promover la colaboración entre grandes compradores públicos en la implementación de compra pública estratégica.

Jaggaer lanza una encuesta global para medir el grado de madurez digital en compras de las empresas

Aunque la actividad total del sector privado de la zona euro aumentó a un ritmo ligeramente más marcado en febrero, la tasa de expansión siguió siendo moderada, según el Índice PMI

La mitad de compañías del transporte adoptarán analítica, IoT y blockchain en dos años, según una encuesta realizada en EE UU

Durante la última edición de la conferencia internacional EcoProcura, cuyo tema central es la contratación pública que ha tenido lugar recientemente en la localidad de Nijmegen, Países Bajos, se ha lanzado oficialmente una nueva iniciativa denominada Procure2Innovate (P2I).

P2I es un ambicioso proyecto de cuatro años, financiado por el programa de investigación e innovación Horizon 2020 de la Unión Europea, cuyo objetivo es crear una red formada por los denominados 'Centros de Competencia' en Compra Pública de Innovación (CPI) de distintos países de la UE. Estos Centros serían los encargados de fomentar las compras de productos y servicios innovadores entre los compradores públicos y el resto de los actores involucrados. Se trata de generar experiencia en la adquisición de innovación.

La red Procure2Innovate comprende cinco centros de competencia bien establecidos en Austria, Alemania, España, Países Bajos y Suecia y otros cinco de reciente creación en Estonia, Grecia, Irlanda, Italia y Portugal, y ya hay firmes planes de expandir esta red e impulsar su presencia por todo el continente. Así, la Secretaría de Estado de Universidades, Investigación, Desarrollo e Innovación, responsable en España del impulso de la CPI, está representada en el P2I por el CDTI (Centro de Desarrollo Tecnológico Industrial que ejerce de coordinador), completando el INTA y el ISCIII la delegación española que compartirá buenas prácticas, experiencias y unificará estrategias en Europa de cara a un mayor y más eficiente uso de la CPI.

Se espera que el fomento de la CPI dé lugar a mercados más competitivos, incremente la I+D+i llevada a cabo por las empresas (en particular en las PYMES), y en definitiva suponga un gran impulso para la economía europea.

Información completa aquí.

Los datos de la encuesta Flash del Índice PMI indicaron que la economía de la zona euro volvió a perder ímpetu al principio del tercer trimestre, después de un breve repunte en junio. Aunque la tasa de crecimiento siguió siendo relativamente robusta en julio, una debilitación de los nuevos pedidos recibidos y una reducción de las expectativas de actividad comercial futura se sumaron al panorama pesimista. Entretanto, las presiones de los precios siguieron elevadas, aunque se atenuaron ligeramente respecto de junio.

A juzgar por la lectura de julio del Flash del Índice PMI® Compuesto de la Actividad Total de la Zona Euro de IHS Markit (basado en aproximadamente el 85 % del total de respuestas habituales), el índice PMI Compuesto cayó de 54.9 registrado en junio a 54.3. Esta última lectura fue la segunda más débil desde noviembre de 2016 y apenas superó la mínima reciente registrada en mayo pasado.

La producción manufacturera aumentó a un ritmo igual al de junio, cuando registró su mínima en 19 meses, mientras que el crecimiento de la actividad del sector servicios se atenúo frente a la máxima de cuatro meses registrada en junio, indicando la segunda expansión más lenta del último año y medio.

Un deterioro del crecimiento de los nuevos pedidos sugiere que la tasa de expansión podría volver a ralentizarse en agosto. El resultado de ambos sectores juntos para julio señaló el menor incremento de los nuevos pedidos desde octubre de 2016.

Los volúmenes de pedidos recibidos por las fábricas fueron los más bajos en casi dos años, mientras que el aumento de los nuevos pedidos recibidos en el sector servicios fue el segundo más bajo del último año y medio.

En el sector manufacturero, la ralentización del crecimiento de las carteras de pedidos se debió en parte a un menor aumento de los pedidos para exportaciones, puesto que los nuevos pedidos procedentes del exterior registraron el aumento mensual más reducido desde agosto de 2016, y el ritmo de crecimiento se ralentizó marcadamente desde la boyante aceleración registrada a comienzos de año.

La reducción en los volúmenes de nuevos pedidos recibidos hizo que los pedidos pendientes de realización aumentaran a un ritmo más lento. La encuesta de julio registró la menor acumulación de pedidos pendientes desde septiembre de 2016. Un crecimiento más lento de los pedidos pendientes suele generar una reducción de la contratación y, en consecuencia, la creación de empleo se moderó en julio. De todos modos, la tasa de aumento en general de las plantillas en julio siguió sólida a juzgar por los niveles del estudio en los 20 últimos años, situándose sólo un poco por debajo de la observada en la primera mitad del año, lo que sugiere que en general las firmas siguieron con ánimo de contratar.

No obstante, sumándose a los indicios de que el crecimiento de la actividad y la contratación pueden seguir ralentizándose, las expectativas de actividad comercial futura se redujeron hasta su mínima de 20 meses. El optimismo se recuperó algo en el sector manufacturero, tras decaer hasta su mínima de 31 meses en junio, pero se desplomó hasta su mínima desde noviembre de 2016 en el sector servicios. El crecimiento de la compra de insumos en el sector manufacturero también se redujo hasta su mínima en 22 meses, puesto que las firmas recortaron sus planes de producción.

Mientras tanto, las presiones de los precios se han atenuado, aunque siguieron elevadas. Los indicadores de inflación de los costes de la encuesta Flash del índice PMI se relajaron ligeramente tanto en el sector manufacturero como en el de servicios, pero el índice global sólo se redujo modestamente frente al de junio, registrando su tercer nivel más elevado de los últimos siete años.

Las firmas siguieron indicando alzas generalizadas de los precios del combustible y otros insumos derivados del petróleo, junto con incrementos de los costes de metales como el acero y, en algunos países, un aumento de las presiones de los costes laborales. Los aumentos de precio de las materias primas a menudo volvieron a estar vinculados con las tarifas, las guerras comerciales y las demoras y escasez en las cadenas de suministro mientras que se indicó un nuevo alargamiento generalizado de los plazos de entrega de los proveedores, notablemente de los de China.

Los precios medios de venta de productos y servicios volvieron a aumentar a medida que las compañías con frecuencia intentaron repercutir el alza de los costes a sus clientes. El último aumento de los precios fue más débil que la máxima de cuatro meses observada en junio aunque de todos modos fue uno de los más altos observados en siete años. La inflación de los precios de los productos siguió siendo más elevada que la de los servicios, aunque esta última fue digna de mencionarse pues ha sido una de las más marcadas de la última década.

En el análisis por países, un crecimiento más rápido en Alemania contrastó con una ligera ralentización en Francia. En el resto de países, el crecimiento fue el más débil de 21 meses, cayendo a niveles aún más bajos tanto en el sector manufacturero como en el sector servicios.

La tasa de crecimiento de la economía del sector privado en Alemania se recuperó de su mínima de 20 meses registrada en mayo hasta su máxima de los últimos cinco meses, impulsada por un incremento más fuerte de la producción manufacturera. Sin embargo, en Francia se ha registrado la segunda expansión más débil de los últimos 18 meses, debido a que la economía francesa estuvo afectada principalmente por un sector manufacturero casi paralizado.

El repunte del sector manufacturero de la zona euro se ralentizó de nuevo a finales del segundo trimestre. El índice PMI® final del Sector Manufacturero de la Zona Euro de IHS Markit registró 54.9 (su mínima de dieciocho meses) en junio, situándose por debajo del nivel 55.5 alcanzado en mayo y de su estimación flash precedente de 55.0. El índice PMI ha señalado un debilitamiento ininterrumpido en el ritmo de expansión desde principios de año, ya que los fabricantes han experimentado una ralentización sincronizada de los volúmenes de crecimiento tanto de la producción como de los nuevos pedidos.

Las lecturas del índice PMI disminuyeron en cinco de los países cubiertos por el estudio, incluidos los dos que registraron los mejores resultados (Países Bajos y Austria). También se observaron expansiones más débiles en Alemania, Francia y Grecia, y Francia se situó al final de la tabla de clasificación del crecimiento. Irlanda, que se situó en tercer lugar, observó una expansión del crecimiento hasta su máxima de cinco meses, mientras que una ligera aceleración en Italia fue insuficiente para evitar que este país registrara el segundo peor resultado en general. Mientras tanto en España el ritmo de expansión se mantuvo igual que en el mes anterior.

El crecimiento de la producción y de los nuevos pedidos ha disminuido considerablemente desde finales de 2017. En junio, los ritmos de expansión de la producción y de los nuevos pedidos fueron los más débiles desde noviembre de 2016 y agosto de 2016 respectivamente. Estos declives a su vez tuvieron un impacto en el optimismo empresarial, que cayó hasta su nivel más bajo en más de dos años y medio.

La desaceleración fue generalizada a nivel sectorial, ya que la producción y los nuevos pedidos disminuyeron en los segmentos de bienes de consumo, bienes intermedios y bienes de capital. Los productores de bienes de capital registraron los ritmos más fuertes de crecimiento en ambas medidas.

Los datos de junio indicaron que el crecimiento de los nuevos pedidos para exportaciones* se mantuvo relativamente leve y sustancialmente más débil que a comienzos de año, a pesar de haber mejorado ligeramente con respecto a mayo. Los exportadores están cada vez más preocupados por el posible impacto que los aranceles y otras restricciones comerciales puedan tener en el crecimiento. Los ritmos más fuertes de incremento de los nuevos pedidos para exportaciones se observaron en los Países Bajos, Grecia e Irlanda. Por otra parte, el crecimiento se ralentizó en Alemania, España e Irlanda.

El empleo en el sector manufacturero continuó creciendo en junio, y la tasa de contratación aumentó. Los niveles de personal se incrementaron en todos los países cubiertos por el estudio, y las tasas de crecimiento se aceleraron en Alemania, Italia e Irlanda. Se registraron expansiones en los sectores de bienes de consumo, bienes intermedios y bienes de capital, siendo este último el que registró la mayor expansión.

Las empresas vincularon el aumento del empleo con el aumento de la producción y el incremento de los trabajos por completar. No obstante, el ritmo de acumulación de pedidos pendientes de realización disminuyó hasta su mínima de 22 meses, reflejando principalmente la desaceleración en el crecimiento de los nuevos pedidos.

La inflación de los precios pagados por el sector manufacturero de la zona euro aumentó hasta su máxima de cuatro meses en junio. Un mayor alargamiento generalizado de los plazos de entrega de los proveedores -un indicador clave de que la demanda de insumos supera la oferta- favoreció que los vendedores a menudo pudieran aumentar sus tarifas. Los fabricantes también mencionaron unos mayores costes del petróleo y del combustible.
Por el contrario, la inflación de los precios cobrados disminuyó hasta su mínima de nueve meses en junio, pero se mantuvo fuerte. Los aumentos tanto de los precios de compra como de los precios de venta fueron más acusados en los sectores de bienes intermedios y de bienes de capital en comparación con los observados entre los productores de bienes de consumo.

* Incluye el comercio dentro de la zona euro

La ciudad de Tánger acaba de estrenar dos nuevos puertos, uno pesquero y otro turístico, inaugurados recientemente por Mohamed VI, rey de Marruecos, y que han supuesto una inversión de unos 550 millones de euros.

Tal y como informan desde EFE, ambos puertos forman parte de un proyecto cuyo objetivo es reconvertir la zona portuaria de la ciudad en un “destino de turismo y de cruceros a nivel internacional y en la cuenca mediterránea, en particular; y mejorar las condiciones de trabajo de los profesionales de pesca", según informó la agencia marroquí MAP

El puerto pesquero se extiende a lo largo de 2.537 metros lineales de muelles, y está dotado con equipos necesarios para su correcto funcionamiento como por ejemplo instalaciones de almacenamiento en frío, una unidad estándar de gestión de contenedores, tiendas para armadores y mayoristas, locales para la pesca artesanal, talleres de reparación de barcos y una lonja de 5.000 metros cuadrados, según informan desde la agencia de noticias.

En la misma línea, el segundo puerto, llamado "Tanja Marina Bay", cuenta con 800 dispositivos de una longitud que llega hasta 900 metros para el amarre de los barcos. Con una inversión de 75 millones de euros, este nuevo puerto se ha convertido en el espacio con mayor número de anillos de amarra en el país magrebí.

La ciudad clave en el norte de África, suma ambas nuevas zonas portuarias al puerto Tanger Med, considerado el mayor de África en tráfico de mercancías, y cuya zona franca es el centro neurálgico de varias industrias, especialmente la automovilística.

Fuente: Agencia EFE

Tánger Med en imágen

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