La economía de la zona euro comienza el tercer trimestre desde un nivel más bajo

Los datos de la encuesta Flash del Índice PMI indicaron que la economía de la zona euro volvió a perder ímpetu al principio del tercer trimestre, después de un breve repunte en junio. Aunque la tasa de crecimiento siguió siendo relativamente robusta en julio, una debilitación de los nuevos pedidos recibidos y una reducción de las expectativas de actividad comercial futura se sumaron al panorama pesimista. Entretanto, las presiones de los precios siguieron elevadas, aunque se atenuaron ligeramente respecto de junio.

A juzgar por la lectura de julio del Flash del Índice PMI® Compuesto de la Actividad Total de la Zona Euro de IHS Markit (basado en aproximadamente el 85 % del total de respuestas habituales), el índice PMI Compuesto cayó de 54.9 registrado en junio a 54.3. Esta última lectura fue la segunda más débil desde noviembre de 2016 y apenas superó la mínima reciente registrada en mayo pasado.

La producción manufacturera aumentó a un ritmo igual al de junio, cuando registró su mínima en 19 meses, mientras que el crecimiento de la actividad del sector servicios se atenúo frente a la máxima de cuatro meses registrada en junio, indicando la segunda expansión más lenta del último año y medio.

Un deterioro del crecimiento de los nuevos pedidos sugiere que la tasa de expansión podría volver a ralentizarse en agosto. El resultado de ambos sectores juntos para julio señaló el menor incremento de los nuevos pedidos desde octubre de 2016.

Los volúmenes de pedidos recibidos por las fábricas fueron los más bajos en casi dos años, mientras que el aumento de los nuevos pedidos recibidos en el sector servicios fue el segundo más bajo del último año y medio.

En el sector manufacturero, la ralentización del crecimiento de las carteras de pedidos se debió en parte a un menor aumento de los pedidos para exportaciones, puesto que los nuevos pedidos procedentes del exterior registraron el aumento mensual más reducido desde agosto de 2016, y el ritmo de crecimiento se ralentizó marcadamente desde la boyante aceleración registrada a comienzos de año.

La reducción en los volúmenes de nuevos pedidos recibidos hizo que los pedidos pendientes de realización aumentaran a un ritmo más lento. La encuesta de julio registró la menor acumulación de pedidos pendientes desde septiembre de 2016. Un crecimiento más lento de los pedidos pendientes suele generar una reducción de la contratación y, en consecuencia, la creación de empleo se moderó en julio. De todos modos, la tasa de aumento en general de las plantillas en julio siguió sólida a juzgar por los niveles del estudio en los 20 últimos años, situándose sólo un poco por debajo de la observada en la primera mitad del año, lo que sugiere que en general las firmas siguieron con ánimo de contratar.

No obstante, sumándose a los indicios de que el crecimiento de la actividad y la contratación pueden seguir ralentizándose, las expectativas de actividad comercial futura se redujeron hasta su mínima de 20 meses. El optimismo se recuperó algo en el sector manufacturero, tras decaer hasta su mínima de 31 meses en junio, pero se desplomó hasta su mínima desde noviembre de 2016 en el sector servicios. El crecimiento de la compra de insumos en el sector manufacturero también se redujo hasta su mínima en 22 meses, puesto que las firmas recortaron sus planes de producción.

Mientras tanto, las presiones de los precios se han atenuado, aunque siguieron elevadas. Los indicadores de inflación de los costes de la encuesta Flash del índice PMI se relajaron ligeramente tanto en el sector manufacturero como en el de servicios, pero el índice global sólo se redujo modestamente frente al de junio, registrando su tercer nivel más elevado de los últimos siete años.

Las firmas siguieron indicando alzas generalizadas de los precios del combustible y otros insumos derivados del petróleo, junto con incrementos de los costes de metales como el acero y, en algunos países, un aumento de las presiones de los costes laborales. Los aumentos de precio de las materias primas a menudo volvieron a estar vinculados con las tarifas, las guerras comerciales y las demoras y escasez en las cadenas de suministro mientras que se indicó un nuevo alargamiento generalizado de los plazos de entrega de los proveedores, notablemente de los de China.

Los precios medios de venta de productos y servicios volvieron a aumentar a medida que las compañías con frecuencia intentaron repercutir el alza de los costes a sus clientes. El último aumento de los precios fue más débil que la máxima de cuatro meses observada en junio aunque de todos modos fue uno de los más altos observados en siete años. La inflación de los precios de los productos siguió siendo más elevada que la de los servicios, aunque esta última fue digna de mencionarse pues ha sido una de las más marcadas de la última década.

En el análisis por países, un crecimiento más rápido en Alemania contrastó con una ligera ralentización en Francia. En el resto de países, el crecimiento fue el más débil de 21 meses, cayendo a niveles aún más bajos tanto en el sector manufacturero como en el sector servicios.

La tasa de crecimiento de la economía del sector privado en Alemania se recuperó de su mínima de 20 meses registrada en mayo hasta su máxima de los últimos cinco meses, impulsada por un incremento más fuerte de la producción manufacturera. Sin embargo, en Francia se ha registrado la segunda expansión más débil de los últimos 18 meses, debido a que la economía francesa estuvo afectada principalmente por un sector manufacturero casi paralizado.

Comparta este artículo

Sobre Aerce

AERCE es la Asociación de Profesionales de Compras, Contratación y Aprovisionamientos en España. Es una asociación de tipo profesional que tiene por finalidad estatutaria transmitir, publicar e impartir conocimientos, experiencias e informaciones y realizar investigación sobre todas las cuestiones de Compras, Contratación y Aprovisionamientos.

Últimos Artículos

Síguenos

LinkedInTwitterFacebook