Los datos de la encuesta Flash del Índice PMI indicaron que la economía de la zona euro volvió a perder ímpetu al principio del tercer trimestre, después de un breve repunte en junio. Aunque la tasa de crecimiento siguió siendo relativamente robusta en julio, una debilitación de los nuevos pedidos recibidos y una reducción de las expectativas de actividad comercial futura se sumaron al panorama pesimista. Entretanto, las presiones de los precios siguieron elevadas, aunque se atenuaron ligeramente respecto de junio.

A juzgar por la lectura de julio del Flash del Índice PMI® Compuesto de la Actividad Total de la Zona Euro de IHS Markit (basado en aproximadamente el 85 % del total de respuestas habituales), el índice PMI Compuesto cayó de 54.9 registrado en junio a 54.3. Esta última lectura fue la segunda más débil desde noviembre de 2016 y apenas superó la mínima reciente registrada en mayo pasado.

La producción manufacturera aumentó a un ritmo igual al de junio, cuando registró su mínima en 19 meses, mientras que el crecimiento de la actividad del sector servicios se atenúo frente a la máxima de cuatro meses registrada en junio, indicando la segunda expansión más lenta del último año y medio.

Un deterioro del crecimiento de los nuevos pedidos sugiere que la tasa de expansión podría volver a ralentizarse en agosto. El resultado de ambos sectores juntos para julio señaló el menor incremento de los nuevos pedidos desde octubre de 2016.

Los volúmenes de pedidos recibidos por las fábricas fueron los más bajos en casi dos años, mientras que el aumento de los nuevos pedidos recibidos en el sector servicios fue el segundo más bajo del último año y medio.

En el sector manufacturero, la ralentización del crecimiento de las carteras de pedidos se debió en parte a un menor aumento de los pedidos para exportaciones, puesto que los nuevos pedidos procedentes del exterior registraron el aumento mensual más reducido desde agosto de 2016, y el ritmo de crecimiento se ralentizó marcadamente desde la boyante aceleración registrada a comienzos de año.

La reducción en los volúmenes de nuevos pedidos recibidos hizo que los pedidos pendientes de realización aumentaran a un ritmo más lento. La encuesta de julio registró la menor acumulación de pedidos pendientes desde septiembre de 2016. Un crecimiento más lento de los pedidos pendientes suele generar una reducción de la contratación y, en consecuencia, la creación de empleo se moderó en julio. De todos modos, la tasa de aumento en general de las plantillas en julio siguió sólida a juzgar por los niveles del estudio en los 20 últimos años, situándose sólo un poco por debajo de la observada en la primera mitad del año, lo que sugiere que en general las firmas siguieron con ánimo de contratar.

No obstante, sumándose a los indicios de que el crecimiento de la actividad y la contratación pueden seguir ralentizándose, las expectativas de actividad comercial futura se redujeron hasta su mínima de 20 meses. El optimismo se recuperó algo en el sector manufacturero, tras decaer hasta su mínima de 31 meses en junio, pero se desplomó hasta su mínima desde noviembre de 2016 en el sector servicios. El crecimiento de la compra de insumos en el sector manufacturero también se redujo hasta su mínima en 22 meses, puesto que las firmas recortaron sus planes de producción.

Mientras tanto, las presiones de los precios se han atenuado, aunque siguieron elevadas. Los indicadores de inflación de los costes de la encuesta Flash del índice PMI se relajaron ligeramente tanto en el sector manufacturero como en el de servicios, pero el índice global sólo se redujo modestamente frente al de junio, registrando su tercer nivel más elevado de los últimos siete años.

Las firmas siguieron indicando alzas generalizadas de los precios del combustible y otros insumos derivados del petróleo, junto con incrementos de los costes de metales como el acero y, en algunos países, un aumento de las presiones de los costes laborales. Los aumentos de precio de las materias primas a menudo volvieron a estar vinculados con las tarifas, las guerras comerciales y las demoras y escasez en las cadenas de suministro mientras que se indicó un nuevo alargamiento generalizado de los plazos de entrega de los proveedores, notablemente de los de China.

Los precios medios de venta de productos y servicios volvieron a aumentar a medida que las compañías con frecuencia intentaron repercutir el alza de los costes a sus clientes. El último aumento de los precios fue más débil que la máxima de cuatro meses observada en junio aunque de todos modos fue uno de los más altos observados en siete años. La inflación de los precios de los productos siguió siendo más elevada que la de los servicios, aunque esta última fue digna de mencionarse pues ha sido una de las más marcadas de la última década.

En el análisis por países, un crecimiento más rápido en Alemania contrastó con una ligera ralentización en Francia. En el resto de países, el crecimiento fue el más débil de 21 meses, cayendo a niveles aún más bajos tanto en el sector manufacturero como en el sector servicios.

La tasa de crecimiento de la economía del sector privado en Alemania se recuperó de su mínima de 20 meses registrada en mayo hasta su máxima de los últimos cinco meses, impulsada por un incremento más fuerte de la producción manufacturera. Sin embargo, en Francia se ha registrado la segunda expansión más débil de los últimos 18 meses, debido a que la economía francesa estuvo afectada principalmente por un sector manufacturero casi paralizado.

El sector servicios español se mantuvo muy dentro del territorio de crecimiento en junio, a pesar de que los ritmos de expansión de la actividad y de los nuevos pedidos se ralentizaron ligeramente desde mayo. El empleo continuó aumentando a una de las tasas más rápidas de los últimos once años.

Mientras tanto, la tasa de inflación de los costes se aceleró hasta la más fuerte en casi una década debido a unos mayores costes del combustible y del personal. Los precios cobrados también aumentaron, aunque modestamente.

El índice de Actividad Comercial ajustado estacionalmente disminuyó levemente del nivel 56.4 registrado en mayo hasta 55.4 en junio, aunque sigue señalando un incremento mensual marcado de la actividad comercial del sector servicios. Se ha registrado una expansión ininterrumpida durante los últimos 56 meses. Los encuestados comentaron que el último aumento de la actividad reflejó una mejora de las condiciones económicas.

Si analizamos por sectores observamos que el crecimiento de la actividad estuvo encabezado por el sector de Transportes y Almacenamientos y por el de Intermediación Financiera. Este fue también el caso con los nuevos pedidos y solo el sector de Correos y Telecomunicaciones registró un declive.

Tal y como ha ocurrido con la actividad, los nuevos pedidos aumentaron marcadamente pero a un ritmo más débil en junio. Los nuevos pedidos han aumentado ininterrumpidamente durante casi cinco años.

Puesto que los nuevos pedidos de nuevo aumentaron marcadamente en junio, las empresas de servicios registraron otra acumulación de los trabajos por completar. Los pedidos pendientes de realización han aumentado dieciséis veces en los últimos 17 meses.

La tasa de creación de empleo se mantuvo elevada en junio, señalando un ritmo similar al observado en mayo y uno de los más rápidos desde principios de 2007. Además de una mayor afluencia de nuevos pedidos, los encuestados también indicaron que los planes de desarrollo y la reestructuración de sus empresas conllevaron a un aumento de los niveles de personal. De los sectores principales cubiertos por el estudio, el de Transportes y Almacenamientos registró el aumento más rápido del empleo.

La tasa de inflación de los costes se aceleró por segundo mes consecutivo en junio y fue la más rápida desde septiembre de 2008. Según los encuestados, los aumentos de los costes del combustible y el personal fueron los principales factores responsables del aumento de los precios de compra. La tasa más fuerte de inflación de los costes se registró en el sector de Alquileres y Actividades Empresariales, seguido de cerca por el de Transportes y Almacenamientos.

Las empresas respondieron a estos mayores costes de los insumos a través de un aumento de los precios de venta, por decimonovena vez en los últimos veinte meses. La tasa de inflación se aceleró con respecto a la observada en mayo, aunque de todos modos fue modesta y mucho más débil que la de los costes.

La confianza empresarial se ralentizó por segundo mes consecutivo en junio y fue la más baja desde noviembre del año pasado. No obstante, las empresas de servicios se mantuvieron muy optimistas de que la actividad aumentará en los próximos doce meses, y la confianza estuvo vinculada a los pronósticos de aumento de los nuevos pedidos y a nuevas estrategias comerciales. El grado de positividad más fuerte se registró entre las empresas de Transportes y Almacenamientos.

IHS Markit

El crecimiento de la actividad comercial del sector servicios en España se aceleró en mayo gracias a un nuevo intenso aumento de los nuevos pedidos. El alza de la actividad estuvo respaldada por una continua creación de empleo, y el último aumento de las plantillas estuvo entre los más fuertes observados en los últimos 11 años.

La tasa de inflación de los costes se aceleró durante el mes, y algunas empresas encuestadas mencionaron el aumento de precio del combustible. La repercusión del incremento de los costes a los clientes resultó en un aumento de los precios cobrados, después de que se mantuvieron prácticamente sin cambios en abril.

El índice de Actividad Comercial ajustado estacionalmente aumentó del nivel 55.6 registrado en abril hasta su máxima de tres meses en mayo (56.4). Este impulso indicó un fuerte aumento mensual de la actividad comercial en todo el sector, extendiendo la secuencia actual de crecimiento a 55 meses.

Todos los sectores principales cubiertos por el estudio registraron un aumento de la actividad, y las empresas de Transportes y Almacenamientos señalaron el mayor incremento. De hecho, el sector de Transportes y Almacenamientos también registró la expansión más rápida de los nuevos pedidos y del empleo. En consecuencia, las empresas de este sector también se mostraron las más positivas en términos de confianza empresarial.

Las empresas encuestadas informaron que el fortalecimiento de la demanda de los clientes fue fundamental para el último aumento de la actividad, y esto fue subrayado por una nueva alza de los nuevos pedidos. El ritmo de expansión fue marcado, a pesar de haberse atenuado hasta el más lento en lo que va de año hasta la fecha.

El aumento de nuevos pedidos provocó una acumulación de los trabajos por completar en mayo. Los pedidos pendientes de realización aumentaron en 15 de los últimos 16 meses, tras haber registrado una leve caída en abril.

La tasa de creación de empleo se acrecentó y solo fue más débil que su máxima de 11 años registrada en marzo pasado. Los encuestados principalmente vincularon el incremento de la actividad comercial al crecimiento del empleo, aunque también mencionaron que contrataron a más personal técnico.

Las empresas del sector servicios registraron un fuerte aumento de los precios pagados en mayo, y la tasa de inflación se aceleró frente a la de abril. El aumento de precio del combustible fue ampliamente mencionado, mientras que algunos encuestados informaron que los costes laborales se han acrecentado. El sector de Alquileres y Actividades Empresariales señaló el aumento más rápido de los costes, seguido de cerca por el de Intermediación Financiera.

La repercusión del aumento de los costes a los clientes dio lugar a un aumento de las tarifas, tras haber permanecido prácticamente iguales en el mes anterior. No obstante, la tasa de inflación fue leve. Tal y como ha ocurrido con los costes, las empresas de Alquileres y Actividades Empresariales registraron el mayor aumento de las tarifas.

Las expectativas de mejora de las condiciones económicas y los nuevos proyectos respaldaron la confianza entre las empresas de servicios de que la actividad aumentará en el plazo de los próximos doce meses. El grado de confianza empresarial se mantuvo fuerte, pero fue el más bajo en lo que va de año hasta la fecha.

El ritmo de expansión de la actividad económica de la zona euro se ralentizó hasta su nivel más bajo de un año y medio en mayo. Aunque el crecimiento se mantuvo relativamente sólido, la atenuación observada desde comienzos de año y una tendencia similar de los nuevos pedidos sugieren que las perspectivas para la economía son menos positivas que en el primer trimestre.

El Índice PMI® Compuesto final de Actividad Total de la Zona Euro de IHS Markit señaló 54.1 en mayo, sin cambios frente a su estimación flash precedente, aunque se situó en su nivel más bajo desde noviembre de 2016. No obstante, el índice ha señalado una expansión ininterrumpida durante los últimos 59 meses. Los ritmos de crecimiento se ralentizaron tanto en el sector manufacturero (que alcanzó su mínima de 18 meses) como en el sector servicios (que indicó su mínima de 16 meses).

España mostró el comportamiento económico más sólido en mayo, situándose en el primer puesto de la tabla de crecimiento del índice PMI de los “cuatro países principales” y fue el único país de este grupo cuyo ritmo de expansión mejoró (registrando su máxima de tres meses). Los ritmos de crecimiento en Francia y Alemania se ralentizaron hasta sus mínimas de 16 y 20 meses respectivamente. Aunque el crecimiento de la actividad total en Italia fue prácticamente igual que en abril, indicó el resultado más débil de los “cuatro países principales” por quinto mes consecutivo. Los datos del índice PMI compuesto para Irlanda se publican el día 6 de junio.

En mayo, el crecimiento de los nuevos pedidos recibidos en la zona euro se moderó hasta su mínima de 18 meses, y el ritmo de crecimiento se ralentizó en los “cuatro países principales”. No obstante, las presiones de la capacidad siguieron siendo evidentes, y los pedidos pendientes de realización se acrecentaron, aunque a su ritmo más débil desde enero de 2017, extendiendo la secuencia actual de acumulación a tres años.

Se registró una creación de empleo por cuadragésimo tercer mes consecutivo en mayo. La tasa de crecimiento también se desaceleró hasta su mínima desde agosto del año pasado. La tasa de aumento se ralentizó en Alemania (que marcó su mínima de 17 meses), Francia (que alcanzó su mínima de ocho meses) e Italia (que indicó su mínima de dos meses), pero se aceleró en España (alcanzando su máxima de dos meses).

La combinación de un crecimiento más lento de la actividad total, de los nuevos pedidos, de los pedidos pendientes de realización y del empleo, sugiere que las perspectivas para la economía de la zona euro son menos positivas que en el primer trimestre. Dicho declive fue respaldado por los datos del PMI sobre la confianza empresarial, que mostraron que el grado de optimismo cayó hasta su nivel más bajo en un año y medio.

La inflación de los costes de los insumos se aceleró por primera vez en cuatro meses en mayo, y las tasas de aumento se fortalecieron en Alemania, Francia y España. Por el contrario, los precios medios cobrados aumentaron a la tasa más lenta en lo que va de año hasta la fecha, ya que unos aumentos más débiles de Alemania e Italia contrarrestaron las aceleraciones observadas en Francia y España.

Sector Servicios
El ritmo de expansión de la actividad del sector servicios de la zona euro continuó atenuándose en mayo. El Índice PMI® de Actividad Comercial final del Sector Servicios de la Zona Euro de IHS Markit disminuyó del nivel 54.7 registrado en abril hasta 53.8, su mínima de 16 meses, en mayo y se situó por debajo de su estimación flash precedente de 53.9. No obstante, el índice ha señalado una expansión por quincuagésimo octavo mes consecutivo.

Esta desaceleración reflejó las tendencias en Alemania y Francia. Los ritmos de crecimiento disminuyeron hasta sus mínimas de 20 y 16 meses respectivamente, y Alemania experimentó la expansión más lenta de la actividad del sector servicios de los “cuatro países principales”. España e Italia registraron aceleraciones moderadas de crecimiento, que alcanzaron sus máximas de tres meses en ambos casos. Los datos del PMI del sector servicios para Irlanda se publican el día 6 de junio.

Esta expansión más débil de la actividad en el sector servicios de la zona euro estuvo en concordancia con la tendencia de los nuevos pedidos, que aumentaron al ritmo más lento de casi un año y medio. Los nuevos pedidos se incrementaron a un ritmo más lento en los “cuatro países principales”.

Las restricciones de la capacidad se mantuvieron presentes en mayo, ya que los trabajos por completar aumentaron a pesar de esta expansión más lenta de los nuevos pedidos. Los pedidos pendientes se incrementaron por vigésimo cuarto mes consecutivo, aunque al ritmo más lento desde febrero pasado. Las empresas respondieron a las cargas de trabajo a través del aumento del empleo, y la creación de empleo aumentó por cuadragésimo tercer mes consecutivo.

Los “cuatro países principales” incrementaron el empleo en el sector servicios en mayo. El mayor aumento se produjo en España, que también fue el único país donde el crecimiento se aceleró. Las tasas de expansión disminuyeron en Alemania (que indicó su mínima en 25 meses), Francia (que registró su mínima en ocho meses) e Italia (que marcó su mínima en dos meses).

Las presiones de los precios se fortalecieron en mayo, y se registró un alza de las tasas de inflación tanto de los precios pagados como de los precios cobrados. Los precios de venta subieron en Alemania, Francia y España, pero cayeron nuevamente en Italia.

La actividad económica de la zona euro continuó expandiéndose a un ritmo robusto en abril, y tanto el sector manufacturero como el sector servicios registraron un sólido incremento. No obstante, el crecimiento se ha ralentizado en los últimos meses. La última expansión de la actividad total fue la más lenta desde enero de 2017.

El Índice PMI® Compuesto final de Actividad Total de la Zona Euro de IHS Markit señaló 55.1 en abril, disminuyendo de 55.2 registrado en marzo, y se situó por debajo de su estimación flash precedente de también 55.2. El índice ha señalado una expansión ininterrumpida durante los últimos 58 meses y en abril permaneció por encima del promedio de dicha secuencia de crecimiento (54.0). La producción manufacturera aumentó a un ritmo ligeramente más rápido en abril, que estuvo contrarrestado por una ralentización del crecimiento de la actividad del sector servicios hasta su mínima de ocho meses.

Irlanda volvió a situarse a la cabeza de la tabla del crecimiento del PMI de Actividad Total en abril, y su ritmo de expansión alcanzó su máxima de tres meses. Francia también registró un crecimiento más rápido (que marcó su máxima de dos meses). El ritmo de expansión se desaceleró de nuevo en el resto de los países estudiados, hasta su mínima de 19 meses en Alemania, su mínima de 15 meses en Italia y su mínima de cuatro meses en España.

La debilidad del crecimiento de la actividad total económica de la zona euro reflejó una desaceleración simultánea en el ritmo de expansión de los nuevos pedidos recibidos. Los nuevos pedidos aumentaron al ritmo más lento de 15 meses, que de todos modos se mantuvo sólido. El crecimiento disminuyó tanto en el sector manufacturero (que registró su mínima en 17 meses) como en el sector servicios (su mínima en ocho meses).

Los nuevos pedidos recibidos fueron lo suficientemente robustos para poner a prueba la capacidad, factor subrayado por un nuevo aumento de los pedidos pendientes en abril. Dicha acumulación incitó a las empresas a aumentar el empleo, registrándose una creación de empleo por cuadragésimo segundo mes consecutivo. El ritmo de crecimiento también aumentó y se mantuvo entre los mejores observados durante la última década.
El empleo aumentó en todos los países estudiados, y sólo España no registró una tasa de aumento más rápida. Las alzas más fuertes se observaron en Irlanda, Alemania y Francia.


La presión en los precios continuó moderándose en abril, y las tasas de aumento de los costes y de los precios cobrados se ralentizaron hasta sus mínimas de siete y cuatro meses respectivamente.

Materias primas
No obstante, el incremento de los costes se mantuvo elevado, como consecuencia de unos mayores precios de las materias primas (a menudo debido a que la demanda supera la oferta) y a los crecientes costes laborales. Sector Servicios El Índice PMI® de Actividad Comercial final del Sector Servicios de la Zona Euro de IHS Markit disminuyó de 54.9 registrado en marzo hasta su mínima de ocho meses (54.7) en abril y se situó por debajo de su estimación flash precedente de 55.0. El índice se mantuvo en un nivel consistente con una expansión sólida y se situó por encima de su promedio a largo plazo del estudio (53.2).

El crecimiento se mantuvo generalizado en abril, y la actividad comercial aumentó en todos los países cubiertos por el estudio. Irlanda y Francia registraron los aumentos más fuertes y fueron los únicos países que señalaron tasas de crecimiento más rápidas. La actividad aumentó a un ritmo más lento en Alemania (que marcó su mínima de 19 meses) y en España (que indicó su mínima de cuatro meses), mientras que en Italia se estabilizó en su mínima de cinco meses registrada en marzo.

Se registró una ralentización similar en el ritmo de crecimiento de los nuevos pedidos recibidos por las empresas del sector servicios de la zona euro, que también se situó en su mínima de ocho meses en abril. Dicho incremento aún fue suficiente para poner a prueba la capacidad, ya que los pedidos pendientes de realización aumentaron por vigésimo tercer mes consecutivo, aunque a un ritmo más débil.

Las empresas respondieron al crecimiento continuo tanto de los nuevos pedidos como de los pedidos pendientes de realización aumentando el empleo. La tasa de creación de empleo fue la más rápida desde octubre de 2007. Los ritmos de incremento mejoraron en Alemania (que indicó su máxima de tres meses), Francia (que marcó su máxima de dos meses), Italia (que señaló su máxima de cuatro meses) e Irlanda (que registró su máxima de cuatro meses), pero la creación de empleo disminuyó hasta su mínima de 14 meses en España.

En abril, la inflación de los precios pagados se aceleró por primera vez desde enero pasado. No obstante, la tasa de aumento se mantuvo muy por debajo de la máxima de casi siete años registrada en enero pasado. Por el contrario, los precios cobrados aumentaron al ritmo más lento en siete meses.

Las perspectivas para el sector servicios de la zona euro se mantuvieron positivas en abril, aunque el grado de optimismo disminuyó hasta su mínima de cuatro meses. La confianza empresarial mejoró en España e Irlanda,
se mantuvo sin cambios en Francia y disminuyó ligeramente en Alemania e Italia.

Aunque el ritmo de crecimiento de la actividad total de la zona euro se ralentizó desde su máxima de casi 12 años registrada en enero hasta su mínima de cuatro meses en febrero, de todos modos, se mantuvo sólido. Los fabricantes y las empresas de servicios observaron continuas entradas fuertes de nuevos pedidos, mientras que la creación de empleo y las presiones de los precios también se mantuvieron elevadas.

El Índice PMI® Compuesto final de Actividad Total de la Zona Euro de IHS Markit registró 57.1 en febrero, situándose debajo de su máxima de 12 años registrada en enero (58.8), pero muy por encima del promedio de la serie (53.0). El índice ha señalado una expansión ininterrumpida durante los últimos 56 meses, aunque la última lectura fue ligeramente inferior a su estimación flash de 57.5.

El crecimiento de la producción manufacturera de nuevo fue más fuerte que el de la actividad del sector servicios. Ambos sectores también continuaron disfrutando de los mejores períodos de expansión de los últimos siete años, a pesar de que los ritmos de crecimiento de la producción/actividad y de los nuevos pedidos se ralentizaron en general en febrero.

Si analizamos por países, los ritmos de crecimiento de la actividad total fueron sólidos, a pesar de que en su mayoría se desaceleraron con respecto de enero. Alemania (que registró su mínima de tres meses) se situó a la cabeza de la clasificación, seguida por Francia (su mínima de cinco meses) y en tercer lugar España (su máxima de ocho meses). Los ritmos de expansión en Irlanda e Italia cayeron a sus mínimas de cuatro y tres meses respectivamente.

El nivel de nuevos pedidos recibidos en la zona euro se expandió sólidamente en febrero. En consecuencia, los pedidos pendientes de realización aumentaron, lo que indica que, en general, las empresas siguen careciendo de capacidad suficiente para satisfacer la demanda. No obstante, los ritmos de alza de los nuevos pedidos y de los pedidos pendientes se ralentizaron hasta sus mínimas de seis meses.

El optimismo empresarial se mantuvo elevado en febrero, manteniéndose cerca de su máxima de ocho meses registrada en enero. La combinación del sólido crecimiento actual y la expansión futura prevista impulsó una nueva creación de empleo. Los niveles de dotación de personal aumentaron a una de las mayores tasas en los últimos siete años, aunque en menor grado que en enero. El empleo aumentó en todos los países cubiertos por el estudio, mientras que en Francia y España la creación de empleo se aceleró.

Las presiones de los precios se mantuvieron elevadas en febrero, a pesar de que las tasas de aumento de los costes y de las tarifas se moderaron. Todos los países estudiados observaron que tanto los costes de los insumos como los precios de venta siguieron aumentando.

Sector Servicios
El sector servicios de la zona euro experimentó que el crecimiento de la actividad comercial, de los nuevos pedidos y del empleo perdió ímpetu en febrero.
Al nivel 56.2, el Índice PMI® de Actividad Comercial final del Sector Servicios de la Zona Euro de IHS Markit registró su mínima de tres meses, y se situó por debajo de su máxima de casi diez años y medio registrada en enero (58.0) y de su estimación flash precedente de 56.7. No obstante, el índice se mantuvo muy por encima de su promedio a largo plazo de 53.2 y ha señalado una expansión durante 55 meses consecutivos.

Los datos nacionales del PMI indican un crecimiento generalizado, y la actividad comercial aumentó en todos los países cubiertos por el estudio en febrero. Los ritmos de expansión se ralentizaron en Alemania, Italia e Irlanda (que registraron sus mínimas de tres meses) y Francia (su mínima de cuatro meses). En España, el crecimiento se aceleró hasta su nivel más alto desde julio del año pasado.

El aumento de los nuevos pedidos recibidos en las empresas de servicios de la zona euro también se mantuvo sólido, a pesar de ser el más débil en seis meses. Dicha alza fortaleció la confianza empresarial†, y el grado de sentimiento positivo mejoró hasta su segundo mayor grado en los últimos siete años. El optimismo se fortaleció en Alemania, Francia e Irlanda, pero disminuyó en Italia y España.

El alza de los nuevos pedidos siguió siendo suficiente para poner a prueba la capacidad, lo que condujo a un nuevo aumento de los trabajos atrasados. Los pedidos pendientes aumentaron por vigésimo primer mes consecutivo, aunque al ritmo más lento desde agosto del año pasado.

La combinación de aumentos de nuevos pedidos recibidos y de pedidos pendientes de realización fomentó la creación de empleo en febrero. El empleo aumentó por cuadragésimo mes consecutivo y la última tasa de aumento estuvo solo marginalmente por debajo de las máximas de la última década observadas entre noviembre de 2017 y enero de 2018. Las tasas de creación de empleo se aceleraron en Francia (que señaló su máxima de tres meses) y en España (su máxima de seis meses), pero disminuyeron en el resto de los países estudiados.

Las presiones inflacionistas de los precios se moderaron en febrero. Los costes de los insumos aumentaron al ritmo más lento desde noviembre del año pasado, mientras que las tarifas subieron a una tasa solo marginalmente por debajo de su máxima de nueve años y medio registrada en enero.

El crecimiento económico de la zona euro continuó a su ritmo más fuerte de los últimos seis años en mayo. Este alza fue confirmada por el Índice PMI Compuesto final de Actividad Total de la Zona Euro de IHS Markit que registró 56,8, sin cambios frente a su estimación flash precedente y a la lectura final de abril.

Los resultados de la encuesta preliminar del PMI indican que el crecimiento económico de la zona euro cobró aún más impulso en marzo y alcanzó su máxima en casi seis años. El estudio también ha revelado el mejor crecimiento del empleo en casi una década a medida que las firmas del sector manufacturero y del sector servicios respondieron a un fuerte crecimiento de las carteras de pedidos.

El sector manufacturero español comenzó 2017 de manera similar a como terminó 2016, registrando fuertes aumentos de la producción y de los nuevos pedidos. La nota más destacada del último estudio realizado por IHS Marit, fue que el empleo aumentó al ritmo más pronunciado desde julio de 1998, mientras que el sentimiento empresarial se recuperó.

El sector servicios español se mantuvo en territorio de crecimiento al comienzo de 2017 en medio de una expansión más fuerte de los nuevos pedidos. La actividad comercial y el nivel de empleo crecieron de nuevo sólidamente, mientras que las expectativas con respecto a la actividad de los próximos doce meses fueron las más altas desde abril del año pasado. Las empresas se enfrentaron a un aumento más pronunciado de los costes de los insumos, pero la tasa de inflación de los precios cobrados permaneció marginal, según los datos ofrecidos por IHS Markit.

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