El crecimiento de la actividad comercial del sector servicios en España se aceleró en mayo gracias a un nuevo intenso aumento de los nuevos pedidos. El alza de la actividad estuvo respaldada por una continua creación de empleo, y el último aumento de las plantillas estuvo entre los más fuertes observados en los últimos 11 años.

La tasa de inflación de los costes se aceleró durante el mes, y algunas empresas encuestadas mencionaron el aumento de precio del combustible. La repercusión del incremento de los costes a los clientes resultó en un aumento de los precios cobrados, después de que se mantuvieron prácticamente sin cambios en abril.

El índice de Actividad Comercial ajustado estacionalmente aumentó del nivel 55.6 registrado en abril hasta su máxima de tres meses en mayo (56.4). Este impulso indicó un fuerte aumento mensual de la actividad comercial en todo el sector, extendiendo la secuencia actual de crecimiento a 55 meses.

Todos los sectores principales cubiertos por el estudio registraron un aumento de la actividad, y las empresas de Transportes y Almacenamientos señalaron el mayor incremento. De hecho, el sector de Transportes y Almacenamientos también registró la expansión más rápida de los nuevos pedidos y del empleo. En consecuencia, las empresas de este sector también se mostraron las más positivas en términos de confianza empresarial.

Las empresas encuestadas informaron que el fortalecimiento de la demanda de los clientes fue fundamental para el último aumento de la actividad, y esto fue subrayado por una nueva alza de los nuevos pedidos. El ritmo de expansión fue marcado, a pesar de haberse atenuado hasta el más lento en lo que va de año hasta la fecha.

El aumento de nuevos pedidos provocó una acumulación de los trabajos por completar en mayo. Los pedidos pendientes de realización aumentaron en 15 de los últimos 16 meses, tras haber registrado una leve caída en abril.

La tasa de creación de empleo se acrecentó y solo fue más débil que su máxima de 11 años registrada en marzo pasado. Los encuestados principalmente vincularon el incremento de la actividad comercial al crecimiento del empleo, aunque también mencionaron que contrataron a más personal técnico.

Las empresas del sector servicios registraron un fuerte aumento de los precios pagados en mayo, y la tasa de inflación se aceleró frente a la de abril. El aumento de precio del combustible fue ampliamente mencionado, mientras que algunos encuestados informaron que los costes laborales se han acrecentado. El sector de Alquileres y Actividades Empresariales señaló el aumento más rápido de los costes, seguido de cerca por el de Intermediación Financiera.

La repercusión del aumento de los costes a los clientes dio lugar a un aumento de las tarifas, tras haber permanecido prácticamente iguales en el mes anterior. No obstante, la tasa de inflación fue leve. Tal y como ha ocurrido con los costes, las empresas de Alquileres y Actividades Empresariales registraron el mayor aumento de las tarifas.

Las expectativas de mejora de las condiciones económicas y los nuevos proyectos respaldaron la confianza entre las empresas de servicios de que la actividad aumentará en el plazo de los próximos doce meses. El grado de confianza empresarial se mantuvo fuerte, pero fue el más bajo en lo que va de año hasta la fecha.

El ritmo de expansión de la actividad económica de la zona euro se ralentizó hasta su nivel más bajo de un año y medio en mayo. Aunque el crecimiento se mantuvo relativamente sólido, la atenuación observada desde comienzos de año y una tendencia similar de los nuevos pedidos sugieren que las perspectivas para la economía son menos positivas que en el primer trimestre.

El Índice PMI® Compuesto final de Actividad Total de la Zona Euro de IHS Markit señaló 54.1 en mayo, sin cambios frente a su estimación flash precedente, aunque se situó en su nivel más bajo desde noviembre de 2016. No obstante, el índice ha señalado una expansión ininterrumpida durante los últimos 59 meses. Los ritmos de crecimiento se ralentizaron tanto en el sector manufacturero (que alcanzó su mínima de 18 meses) como en el sector servicios (que indicó su mínima de 16 meses).

España mostró el comportamiento económico más sólido en mayo, situándose en el primer puesto de la tabla de crecimiento del índice PMI de los “cuatro países principales” y fue el único país de este grupo cuyo ritmo de expansión mejoró (registrando su máxima de tres meses). Los ritmos de crecimiento en Francia y Alemania se ralentizaron hasta sus mínimas de 16 y 20 meses respectivamente. Aunque el crecimiento de la actividad total en Italia fue prácticamente igual que en abril, indicó el resultado más débil de los “cuatro países principales” por quinto mes consecutivo. Los datos del índice PMI compuesto para Irlanda se publican el día 6 de junio.

En mayo, el crecimiento de los nuevos pedidos recibidos en la zona euro se moderó hasta su mínima de 18 meses, y el ritmo de crecimiento se ralentizó en los “cuatro países principales”. No obstante, las presiones de la capacidad siguieron siendo evidentes, y los pedidos pendientes de realización se acrecentaron, aunque a su ritmo más débil desde enero de 2017, extendiendo la secuencia actual de acumulación a tres años.

Se registró una creación de empleo por cuadragésimo tercer mes consecutivo en mayo. La tasa de crecimiento también se desaceleró hasta su mínima desde agosto del año pasado. La tasa de aumento se ralentizó en Alemania (que marcó su mínima de 17 meses), Francia (que alcanzó su mínima de ocho meses) e Italia (que indicó su mínima de dos meses), pero se aceleró en España (alcanzando su máxima de dos meses).

La combinación de un crecimiento más lento de la actividad total, de los nuevos pedidos, de los pedidos pendientes de realización y del empleo, sugiere que las perspectivas para la economía de la zona euro son menos positivas que en el primer trimestre. Dicho declive fue respaldado por los datos del PMI sobre la confianza empresarial, que mostraron que el grado de optimismo cayó hasta su nivel más bajo en un año y medio.

La inflación de los costes de los insumos se aceleró por primera vez en cuatro meses en mayo, y las tasas de aumento se fortalecieron en Alemania, Francia y España. Por el contrario, los precios medios cobrados aumentaron a la tasa más lenta en lo que va de año hasta la fecha, ya que unos aumentos más débiles de Alemania e Italia contrarrestaron las aceleraciones observadas en Francia y España.

Sector Servicios
El ritmo de expansión de la actividad del sector servicios de la zona euro continuó atenuándose en mayo. El Índice PMI® de Actividad Comercial final del Sector Servicios de la Zona Euro de IHS Markit disminuyó del nivel 54.7 registrado en abril hasta 53.8, su mínima de 16 meses, en mayo y se situó por debajo de su estimación flash precedente de 53.9. No obstante, el índice ha señalado una expansión por quincuagésimo octavo mes consecutivo.

Esta desaceleración reflejó las tendencias en Alemania y Francia. Los ritmos de crecimiento disminuyeron hasta sus mínimas de 20 y 16 meses respectivamente, y Alemania experimentó la expansión más lenta de la actividad del sector servicios de los “cuatro países principales”. España e Italia registraron aceleraciones moderadas de crecimiento, que alcanzaron sus máximas de tres meses en ambos casos. Los datos del PMI del sector servicios para Irlanda se publican el día 6 de junio.

Esta expansión más débil de la actividad en el sector servicios de la zona euro estuvo en concordancia con la tendencia de los nuevos pedidos, que aumentaron al ritmo más lento de casi un año y medio. Los nuevos pedidos se incrementaron a un ritmo más lento en los “cuatro países principales”.

Las restricciones de la capacidad se mantuvieron presentes en mayo, ya que los trabajos por completar aumentaron a pesar de esta expansión más lenta de los nuevos pedidos. Los pedidos pendientes se incrementaron por vigésimo cuarto mes consecutivo, aunque al ritmo más lento desde febrero pasado. Las empresas respondieron a las cargas de trabajo a través del aumento del empleo, y la creación de empleo aumentó por cuadragésimo tercer mes consecutivo.

Los “cuatro países principales” incrementaron el empleo en el sector servicios en mayo. El mayor aumento se produjo en España, que también fue el único país donde el crecimiento se aceleró. Las tasas de expansión disminuyeron en Alemania (que indicó su mínima en 25 meses), Francia (que registró su mínima en ocho meses) e Italia (que marcó su mínima en dos meses).

Las presiones de los precios se fortalecieron en mayo, y se registró un alza de las tasas de inflación tanto de los precios pagados como de los precios cobrados. Los precios de venta subieron en Alemania, Francia y España, pero cayeron nuevamente en Italia.

Según los datos ofrecidos por el PMI de IHS Markit, el crecimiento económico del sector manufacturero de la zona euro mostró nuevos indicios de ralentización en mayo. Los ritmos de expansión de la producción y de los nuevos pedidos se desaceleraron, y la creación de empleo y el aumento de los pedidos pendientes de realización también perdieron impulso. La inflación de los costes de los insumos aumentó por primera vez en cuatro meses, mientras que la tasa de aumento de las tarifas de nuevo se ralentizó.

El índice PMI® final del Sector Manufacturero de la Zona Euro de IHS Markit disminuyó del nivel 56.2 registrado en abril hasta su mínima de quince meses (55.5) en mayo, aunque no registró cambios frente a su estimación flash precedente. El ritmo de alza se ha ralentizado mensualmente desde que alcanzó su máxima récord en diciembre del año pasado. El índice PMI ha registrado una expansión durante 59 meses consecutivos y ha permanecido por encima de la media a largo plazo de la serie de 51.9.

A nivel sectorial el alza se mantuvo generalizada, ya que los sectores de bienes de consumo, bienes intermedios y bienes de capital registraron un incremento. No obstante, los ritmos de crecimiento se ralentizaron en estas tres categorías. La expansión más pronunciada se registró nuevamente en el sector de bienes de capital y la más débil en el sector de bienes de consumo.
Los ocho países cubiertos por el estudio registraron una mejora de las condiciones operativas en mayo. El crecimiento estuvo encabezado por los Países Bajos, Austria y Alemania, aunque los ritmos de expansión en estos tres países se ralentizaron. España e Italia también experimentaron un crecimiento más débil, mientras que en Francia, Irlanda y Grecia la expansión se aceleró.

La producción manufacturera y los nuevos pedidos aumentaron de nuevo en mayo, aunque los ritmos de expansión fueron los más débiles en aproximadamente un año y medio. Los nuevos pedidos para exportaciones* también continuaron mejorando, aunque a un ritmo más débil. Los incrementos de estas tres variables se mantuvieron generalizados, y todos los países cubiertos por el estudio registraron una expansión.

Perspectivas del sector
Las perspectivas para el sector manufacturero se mantuvieron positivas en mayo, y las empresas informaron que esperan que la producción (en balance) sea mayor en el plazo de doce meses. No obstante, el grado de optimismo cayó a su nivel más bajo desde septiembre de 2016.

En mayo, las restricciones en la capacidad permanecieron evidentes tanto en las empresas manufactureras como en las de sus proveedores. Los pedidos pendientes de realización en las fábricas aumentaron por trigésimo séptimo mes consecutivo, aunque el ritmo de incremento disminuyó hasta su nivel más bajo desde septiembre de 2016. Los retrasos en los plazos de entrega de los proveedores siguieron siendo generalizados y estuvieron entre los más altos registrados en la historia del estudio, aunque la incidencia de retrasos fue la más baja desde septiembre del año pasado.

El continuo crecimiento del sector manufacturero y el aumento asociado de los pedidos pendientes de realización animaron a las empresas a expandir aún más el empleo en mayo. Los niveles de personal aumentaron por cuadragésimo quinto mes consecutivo. No obstante, de manera similar a las tendencias de la producción y de los nuevos pedidos, la tasa de crecimiento del empleo cayó hasta su mínima de 14 meses.

Todos los países estudiados aumentaron sus niveles de personal, y los incrementos más pronunciados se registraron en Austria, los Países Bajos y Alemania. No obstante, solo Francia, España y Grecia registraron un ritmo más rápido de la contratación que en abril.

En mayo, la tasa de inflación de los precios de los insumos a la que se enfrentaron los fabricantes de la zona euro se mantuvo fuerte y se aceleró por primera vez desde enero pasado. Por el contrario, la inflación de los precios cobrados se ralentizó hasta su mínima de cinco meses, aunque de todos modos se mantuvo muy por encima de su promedio histórico. Alemania registró el mayor aumento de los costes de los insumos y de los precios cobrados en mayo.

La actividad económica de la zona euro continuó expandiéndose a un ritmo robusto en abril, y tanto el sector manufacturero como el sector servicios registraron un sólido incremento. No obstante, el crecimiento se ha ralentizado en los últimos meses. La última expansión de la actividad total fue la más lenta desde enero de 2017.

El Índice PMI® Compuesto final de Actividad Total de la Zona Euro de IHS Markit señaló 55.1 en abril, disminuyendo de 55.2 registrado en marzo, y se situó por debajo de su estimación flash precedente de también 55.2. El índice ha señalado una expansión ininterrumpida durante los últimos 58 meses y en abril permaneció por encima del promedio de dicha secuencia de crecimiento (54.0). La producción manufacturera aumentó a un ritmo ligeramente más rápido en abril, que estuvo contrarrestado por una ralentización del crecimiento de la actividad del sector servicios hasta su mínima de ocho meses.

Irlanda volvió a situarse a la cabeza de la tabla del crecimiento del PMI de Actividad Total en abril, y su ritmo de expansión alcanzó su máxima de tres meses. Francia también registró un crecimiento más rápido (que marcó su máxima de dos meses). El ritmo de expansión se desaceleró de nuevo en el resto de los países estudiados, hasta su mínima de 19 meses en Alemania, su mínima de 15 meses en Italia y su mínima de cuatro meses en España.

La debilidad del crecimiento de la actividad total económica de la zona euro reflejó una desaceleración simultánea en el ritmo de expansión de los nuevos pedidos recibidos. Los nuevos pedidos aumentaron al ritmo más lento de 15 meses, que de todos modos se mantuvo sólido. El crecimiento disminuyó tanto en el sector manufacturero (que registró su mínima en 17 meses) como en el sector servicios (su mínima en ocho meses).

Los nuevos pedidos recibidos fueron lo suficientemente robustos para poner a prueba la capacidad, factor subrayado por un nuevo aumento de los pedidos pendientes en abril. Dicha acumulación incitó a las empresas a aumentar el empleo, registrándose una creación de empleo por cuadragésimo segundo mes consecutivo. El ritmo de crecimiento también aumentó y se mantuvo entre los mejores observados durante la última década.
El empleo aumentó en todos los países estudiados, y sólo España no registró una tasa de aumento más rápida. Las alzas más fuertes se observaron en Irlanda, Alemania y Francia.


La presión en los precios continuó moderándose en abril, y las tasas de aumento de los costes y de los precios cobrados se ralentizaron hasta sus mínimas de siete y cuatro meses respectivamente.

Materias primas
No obstante, el incremento de los costes se mantuvo elevado, como consecuencia de unos mayores precios de las materias primas (a menudo debido a que la demanda supera la oferta) y a los crecientes costes laborales. Sector Servicios El Índice PMI® de Actividad Comercial final del Sector Servicios de la Zona Euro de IHS Markit disminuyó de 54.9 registrado en marzo hasta su mínima de ocho meses (54.7) en abril y se situó por debajo de su estimación flash precedente de 55.0. El índice se mantuvo en un nivel consistente con una expansión sólida y se situó por encima de su promedio a largo plazo del estudio (53.2).

El crecimiento se mantuvo generalizado en abril, y la actividad comercial aumentó en todos los países cubiertos por el estudio. Irlanda y Francia registraron los aumentos más fuertes y fueron los únicos países que señalaron tasas de crecimiento más rápidas. La actividad aumentó a un ritmo más lento en Alemania (que marcó su mínima de 19 meses) y en España (que indicó su mínima de cuatro meses), mientras que en Italia se estabilizó en su mínima de cinco meses registrada en marzo.

Se registró una ralentización similar en el ritmo de crecimiento de los nuevos pedidos recibidos por las empresas del sector servicios de la zona euro, que también se situó en su mínima de ocho meses en abril. Dicho incremento aún fue suficiente para poner a prueba la capacidad, ya que los pedidos pendientes de realización aumentaron por vigésimo tercer mes consecutivo, aunque a un ritmo más débil.

Las empresas respondieron al crecimiento continuo tanto de los nuevos pedidos como de los pedidos pendientes de realización aumentando el empleo. La tasa de creación de empleo fue la más rápida desde octubre de 2007. Los ritmos de incremento mejoraron en Alemania (que indicó su máxima de tres meses), Francia (que marcó su máxima de dos meses), Italia (que señaló su máxima de cuatro meses) e Irlanda (que registró su máxima de cuatro meses), pero la creación de empleo disminuyó hasta su mínima de 14 meses en España.

En abril, la inflación de los precios pagados se aceleró por primera vez desde enero pasado. No obstante, la tasa de aumento se mantuvo muy por debajo de la máxima de casi siete años registrada en enero pasado. Por el contrario, los precios cobrados aumentaron al ritmo más lento en siete meses.

Las perspectivas para el sector servicios de la zona euro se mantuvieron positivas en abril, aunque el grado de optimismo disminuyó hasta su mínima de cuatro meses. La confianza empresarial mejoró en España e Irlanda,
se mantuvo sin cambios en Francia y disminuyó ligeramente en Alemania e Italia.

Según datos del PMI® del Sector Manufacturero Español, elaborado por IHS Markit, en abril, hubo nuevos indicios de una relajación del impulso de crecimiento en el sector manufacturero español. Aunque el ritmo de expansión de la producción recuperó terreno, se observaron aumentos más lentos de los nuevos pedidos y del empleo. No obstante, el sector continuó manteniendo un sólido crecimiento durante el mes. También hubo indicios de una disminución de las presiones inflacionistas, ya que tanto los costes de los insumos como los precios cobrados subieron a tasas más débiles.

La lectura principal IHS Markit PMI® del Sector Manufacturero Español, un índice compuesto diseñado para proporcionar una indicación del comportamiento del sector manufacturero, registró 54.4 en abril, indicando una mejora sólida de la salud del sector. No obstante, en comparación con 54.8 registrado en marzo, el índice PMI señaló un fortalecimiento más débil de las condiciones empresariales, que fue el más lento desde septiembre de 2017.

En contraste con la tendencia generalizada de debilitamiento del crecimiento, el ritmo de expansión de la producción manufacturera se aceleró en abril. La producción aumentó marcadamente, extendiendo la secuencia actual de producción creciente a 53 meses.
El alza de los nuevos pedidos fue fundamental para el último incremento de la producción. Aunque aumentó a un ritmo sólido, la tasa de expansión de los nuevos pedidos registró su mínima de tres meses. Del mismo modo, los nuevos pedidos para exportaciones también aumentaron a un ritmo más débil durante el mes.

La imagen de un crecimiento sólido, pero más lento, se repitió con respecto a los pedidos pendientes de realización en abril. Los pedidos por completar aumentaron de acuerdo con el incremento de los nuevos pedidos, aunque al ritmo más lento desde septiembre de 2017.

Las crecientes cargas de trabajo alentaron a los fabricantes a contratar más personal, tal y como ha ocurrido durante los últimos 52 meses. No obstante, la tasa de creación de empleo disminuyó por quinto mes consecutivo y fue la más baja desde agosto de 2016.
Los costes de los insumos siguieron aumentando a una tasa pronunciada en abril, y se mencionó ámpliamente el aumento del precio del acero. Los encuestados también señalaron los crecientes costes del combustible. No obstante, el último aumento de los precios pagados fue el más lento en nueve meses. La tasa de inflación de los precios cobrados también disminuyó. Cuando las tarifas aumentaron, los encuestados lo vincularon al creciente coste de los insumos.

Se volvieron a poner de manifiesto las fuertes presiones en las cadenas de suministro en abril. Los plazos de entrega de los proveedores se alargaron en su mayor medida en 56 meses ya que la demanda de insumos superó la oferta.

No obstante, la compra de insumos siguió aumentando, extendiendo la secuencia actual de crecimiento a 21 meses. A pesar de ello, el último aumento fue el más débil en un año y medio.

Los recientes aumentos en la actividad de compras ayudaron a generar un nuevo sólido incremento de los stocks de materias primas, que fue solo un poco más débil que la máxima de muchos años observada en marzo. Los stocks de productos terminados también se incrementaron debido a una mayor producción.

Las expectativas de aumentos adicionales de los nuevos pedidos respaldaron el optimismo entre los fabricantes de que la producción aumentará a lo largo de los próximos doce meses. El sentimiento se mantuvo fuertemente positivo, y cerca del 37% de las empresas prevén un incremento de la producción

Según el Flash del índice PMI® de la Zona Euro de IHS Markit, la actividad comercial en la zona euro siguió aumentando a un ritmo sólido en abril, aunque la tasa de expansión ha sido considerablemente más débil que la observada hacia comienzos del año, vinculado a indicios de un crecimiento menos intenso de la demanda y restricciones en el suministro. Una llegada más lenta de nuevos pedidos, junto con un debilitamiento del optimismo respecto a las perspectivas de actividad empresarial para los próximos doce meses, sugieren que el crecimiento podría seguir ralentizándose en mayo. Entretanto, las presiones de los precios se atenuaron durante el mes en comparación con los elevados niveles recientes.

A juzgar por la encuesta del Flash del Índice PMI® Compuesto de la Actividad Total de la Zona Euro de IHS Markit, basado en aproximadamente el 80% de las respuestas habituales finales, el índice PMI se ha mantenido en 55.2 en abril. La falta de cambio en esta lectura indicó la expansión conjuntamente más débil de la actividad total desde principios de 2017, pero el índice se ha mantenido muy por encima de la media de 53.8 observada en los últimos cinco años.
Una vez más, el sector manufacturero encabezó el repunte, a pesar de que la tasa de crecimiento de la producción industrial se ha ralentizado hasta su mínima en diecisiete meses. Por otra parte, la actividad del sector servicios aumentó a una tasa apenas marginalmente más rápida que la mínima en siete meses registrada en marzo pasado.

El crecimiento de la actividad total ha descendido intensamente desde la máxima de once años y medio observada a comienzos de año, en concordancia con una reducción del ritmo de crecimiento de las carteras de pedidos. Los nuevos pedidos recibidos aumentaron al ritmo más débil de los últimos quince meses en abril.
Los productores indicaron el aumento de los nuevos pedidos en total y de los nuevos pedidos para exportaciones más reducido del último año y medio en abril. Las exportaciones se vieron perjudicadas en parte por la reciente solidez del euro, especialmente frente al dólar estadounidense. Al mismo tiempo, la llegada de nuevos pedidos en el sector servicios se redujo hasta su mínima de los últimos ocho meses, sumándose a los indicios de un debilitamiento generalizado del crecimiento de la demanda tanto en los mercados internos como en los de exportación.

La encuesta también sugirió que las restricciones en la demanda han contribuido a la desaceleración de la producción/actividad y los nuevos pedidos. En el sector manufacturero, las demoras en la cadena de suministro siguieron generalizadas y los plazos medios de entrega volvieron a alargarse con una de las máximas intensidades observadas en las dos décadas de historia del estudio. Los niveles de pedidos pendientes de realización también siguieron al alza en los sectores estudiados a medida que las firmas tuvieron dificultades para afrontar la llegada de nuevos pedidos. En algunos casos, estas dificultades se relacionaron con la escasez de materias primas y personal cualificado.

Creación de empleo
El empleo aumentó a un ritmo mayor en abril y la tasa de creación de empleo alcanzó niveles históricamente elevados, a pesar de que se situó por debajo de los niveles alcanzados a fines de 2017. En algunos casos, la reducción de la creación de empleo se relacionó con dificultades en la contratación. Mientras que la contratación en el sector manufacturero se ha ralentizado, la creación de empleo en el sector servicios aumentó hasta su máxima desde octubre de 2007.

Se ha observado una cierta atenuación de las presiones inflacionistas frente a los elevados niveles recientes, ya que los costes aumentaron al ritmo más lento de los últimos siete meses. Esta ralentización del crecimiento de los costes ayudó a reducir la inflación de los precios cobrados hasta su mínima en cuatro meses. No obstante, los aumentos de los costes siguieron generalizados, vinculados con el alza del precio de algunas materias primas (que con frecuencia a su vez se asoció al hecho de que la demanda superó la oferta) y los crecientes costes laborales. Estos últimos hicieron que los costes del sector servicios aumentaran a un ritmo más intenso durante el mes.

En cuanto al análisis por países, el crecimiento se aceleró ligeramente en Francia y Alemania, pero en ambos casos no logró recuperarse hasta los niveles observados en febrero pasado. En consecuencia, la expansión en Francia fue la segunda más baja de los últimos ocho meses, mientras que la expansión en Alemania fue la segunda más baja de los últimos nueve meses. Mientras que el sector manufacturero fue el principal freno para la expansión en Francia, en Alemania el que llevó la retaguardia fue el sector servicios. En el resto de países de la región, el crecimiento se desaceleró hasta su mínima de los últimos dieciocho meses, y tanto el sector manufacturero como el sector servicios registraron expansiones más débiles.

Según el Índice PMI de IHS Markit, la actividad económica de la zona euro se expandió en marzo al ritmo más lento desde el inicio de 2017, ya que los ritmos de incrementos se moderaron tanto en el sector manufacturero como en el sector servicios. La desaceleración señalada por los últimos datos del PMI fue debida a una ligera ralentización en el crecimiento de los nuevos pedidos combinada con el mal tiempo en algunas regiones del norte y las restricciones en las cadenas de suministro derivadas del reciente crecimiento acelerado.

Así, el Índice PMI® Compuesto final de Actividad Total de la Zona Euro de IHS Markit señaló 55.2 en marzo, disminuyendo de 57.1 registrado en febrero, y se situó por debajo de su estimación flash precedente de 55.3. No obstante, el índice ha indicado una expansión ininterrumpida durante los últimos 57 meses. La producción manufacturera aumentó al ritmo más lento desde noviembre de 2016, mientras que la actividad comercial del sector servicios se incrementó al ritmo más lento desde agosto de 2017.

Los datos nacionales del PMI indicaron que el repunte siguió siendo generalizado, y la actividad total se expandió en todos los países encuestados. No obstante, las señales de desaceleración del crecimiento también fueron generalizadas, y los “cuatro países principales” e Irlanda registraron una ralentización en marzo.

En marzo, el volumen de los nuevos pedidos recibidos aumentó al ritmo más débil en 14 meses, y en Alemania, Francia, Italia e Irlanda se observaron incrementos más lentos. El ritmo de expansión se mantuvo estable en España. No obstante, el incremento de los nuevos pedidos siguió siendo suficiente para poner a prueba la capacidad, factor destacado por un nuevo sólido aumento de los pedidos pendientes de realización.

Las empresas respondieron al incremento de los pedidos pendientes aumentando el nivel de empleo por cuadragésimo primer mes consecutivo en marzo. El crecimiento del empleo se mantuvo entre los mejores observados en la última década, aunque su ritmo se ralentizó hasta el más débil desde septiembre de 2017. Las tasas de crecimiento se moderaron en todos los países cubiertos por el estudio, excepto en España.

La creación de empleo también se vio respaldada por un sólido optimismo† empresarial en marzo, y los fabricantes y las empresas de servicios mantuvieron perspectivas positivas para los próximos doce meses. Aunque el grado de positividad combinado cayó hasta su mínima de cuatro meses, se mantuvo muy por encima de su media tras la crisis financiera.

La presión de los precios disminuyó en marzo. La inflación de los precios cobrados se ralentizó hasta su mínima de tres meses, mientras que los costes aumentaron al ritmo más lento desde septiembre de 2017.

Sector Servicios
La actividad del sector servicios de la zona euro se expandió al ritmo más lento en siete meses en marzo, ya que el incremento de los nuevos pedidos también se ralentizó. No obstante, las perspectivas siguieron siendo positivas, ya que el empleo y los pedidos pendientes de realización aumentaron y el optimismo empresarial permaneció por encima del nivel de su tendencia a largo plazo.

El Índice PMI® de Actividad Comercial final del Sector Servicios de la Zona Euro de IHS Markit disminuyó del nivel 56.2 registrado en febrero hasta 54.9 en marzo, y se situó por debajo de su estimación flash precedente de 55.0. Aunque la media del índice durante el primer trimestre en general fue la más alta en siete años, la reciente desaceleración del crecimiento sugiere que el repunte ha perdido ímpetu desde el inicio del año. Se ha registrado una expansión mensual durante los últimos 56 meses.

El crecimiento de la actividad disminuyó en todos los países cubiertos por el estudio. Francia (que registró su mínima de siete meses), Irlanda (su mínima de cuatro meses) y España (su mínima de tres meses) registraron los ritmos de expansión más fuertes. El crecimiento fue comparativamente moderado en Alemania (que marcó su mínima de siete meses) e Italia (su mínima de cinco meses).

El nivel de los nuevos pedidos recibidos continuó aumentando a un ritmo sólido en marzo, aunque fue el más débil desde agosto de 2017. Los nuevos pedidos recibidos continuaron siendo suficientes para poner a prueba la capacidad, tal y como lo señalan los pedidos pendientes de realización, que registraron uno de los mayores incrementos de los últimos siete años. Esta situación a su vez, alentó a las empresas a aumentar el empleo, y los niveles de dotación de personal crecieron por cuadragésimo primer mes consecutivo.

Aunque la tasa de crecimiento de los niveles de personal se ralentizó hasta su mínima de seis meses en marzo, el crecimiento reciente de la contratación se ha mantenido entre los mejores de la última década. Todos los países cubiertos por el estudio indicaron un aumento del empleo, pero España fue el único que registró una expansión más rápida (su máxima de 11 años) que en febrero.

Las presiones de los precios se moderaron en marzo, y las tasas de aumento de los precios pagados y de los precios cobrados se ralentizaron. No obstante, casi todos los países cubiertos por el estudio indicaron alzas en sus precios de compra y sus precios de venta durante el mes, y la única excepción fueron las empresas de servicios italianas, que redujeron sus tarifas levemente.

La expansión económica en el sector servicios español cobró mayor ritmo al comienzo de 2018 ya que se han registrado incrementos más intensos de la actividad comercial y de los nuevos pedidos. La tasa de creación de empleo siguió elevada, mientas que la confianza empresarial alcanzó su máxima en siete meses. Por lo que respecta a los precios, la inflación de los costes y la de los precios cobrados alcanzaron sus máximas en varios años.
El índice de Actividad Comercial ajustado estacionalmente aumentó de 54.6 registrado en diciembre a 56.9 en enero. El marcado crecimiento de la actividad comercial fue el más rápido desde julio de 2017. La actividad se ha expandido ininterrumpidamente desde noviembre de 2013.
A juzgar por las respuestas de los encuestados, la mejora de las condiciones económicas desempeñó un papel fundamental en el fortalecimiento de las condiciones comerciales en enero, y se ha mencionado que el entorno económico positivo fue uno de los factores responsables de los aumentos observados en la actividad comercial y los nuevos pedidos.
El sector de Intermediación Financiera fue el que indicó los mejores resultados, puesto que registró los incrementos más intensos de la actividad comercial y del empleo y un aumento significativo de los nuevos pedidos.
Tal y como ha sucedido con la tendencia señalada por la actividad comercial, el crecimiento de los nuevos pedidos se aceleró en enero. Este último incremento fue el más acelerado de los últimos cuatro meses, extendiendo la secuencia actual de expansión a cuatro años y medio. Algunos colaboradores del panel indicaron una mejora en el número de turistas.
La expansión de los nuevos pedidos dio lugar a un nuevo aumento de los trabajos pendientes de realización, el duodécimo consecutivo. La última acumulación fue sólida, y la más marcada desde octubre del año pasado.
Los proveedores de servicios han mantenido un ritmo de contratación intenso en el comienzo de año, y la tasa de creación de empleo apenas ha cambiado frente a las observadas durante el último trimestre de 2017. Además de las mejoras de las condiciones económicas, también se han mencionado los planes de expansión de los negocios entre los factores que impulsaron el aumento de las plantillas.
Las presiones inflacionistas se intensificaron en enero, puesto que tanto los costes como los precios cobrados aumentaron a tasas más intensas. El aumento de los costes fue el más marcado desde septiembre de 2008. Por lo general los colaboradores del panel vincularon el aumento de los costes laborales al alza de los precios pagados, mientras que también se mencionaron aumentos de las tarifas de los proveedores y del coste del combustible.
El último aumento de los precios cobrados fue sólido y el más intenso desde marzo de 2007. La robusta demanda ayudó al poder de fijación de precios, por lo cual las empresas pudieron repercutir el aumento de los costes a sus clientes. El sector de Correos y Telecomunicaciones y el de Transportes y Almacenamientos fueron los que registraron los aumentos más intensos de las tarifas.
La confianza empresarial mejoró por segundo mes consecutivo en enero, recuperándose aún más frente a la mínima en catorce meses registrada en noviembre del año pasado. El optimismo fue el más alto desde junio de 2017. La mejora de las condiciones económicas fue el principal factor vinculado con las expectativas de que la actividad comercial se incrementará en los próximos doce meses, y alrededor del 53% de los encuestados prevén un crecimiento.

Los datos de diciembre muestran un nuevo impresionante resultado para el sector manufacturero español a finales de 2017. La producción aumentó fuertemente gracias a un sólido incremento de los nuevos pedidos. Para apoyar el crecimiento de la producción, las empresas continuaron aumentando el nivel de empleo y las compras a tasas elevadas.
Con respecto a los precios, el aumento del coste de las materias primas se trasladó en un nuevo incremento tanto de los precios de los insumos como de los precios cobrados, aunque a un ritmo ligeramente más lento.
La lectura principal IHS Markit PMI® del Sector Manufacturero español es un índice compuesto diseñado para proporcionar una indicación del comportamiento del sector manufacturero. Se deriva de cinco índices individuales: de nuevos pedidos, de producción, de empleo, de plazos de entrega de proveedores y de stocks de compras. Una lectura superior a 50.0 indica una mejora en general del sector.
El índice PMI registró 55.8 en diciembre, situándose ligeramente por debajo de 56.1, su máxima de casi 11 años registrada en noviembre, aunque sigue indicando una marcada mejora mensual de la “salud” del sector. Las condiciones empresariales se han fortalecido ininterrumpidamente durante los últimos 49 meses.
La causa principal de la mejora de las condiciones operativas fue el fuerte aumento de la producción. El ritmo de expansión se aceleró levemente hasta su máxima de 31 meses, y las empresas vincularon dicho crecimiento a una mayor demanda de los clientes.
La mejora de la demanda también fue mencionada por las firmas que registraron un aumento de los nuevos pedidos. Los nuevos pedidos se acrecentaron a un ritmo sólido, que a pesar de ello fue el más lento en tres meses. Mientras tanto, los nuevos pedidos para exportaciones aumentaron de nuevo fuertemente.
Los nuevos indicios de presión en la capacidad estuvieron subrayados por una nueva acumulación de los pedidos pendientes de realización, a pesar de la fuerte expansión de la producción registrada. En respuesta, los fabricantes se enfocaron en aumentar aún más la capacidad incrementando el empleo a una tasa fuerte, que fue una de las más rápidas de la historia del estudio hasta la fecha.
Las empresas también incrementaron fuertemente sus actividades de compra debido a un alza de los nuevos pedidos recibidos y a los esfuerzos en reponer las existencias. Como resultado, los stocks de compras aumentaron por cuarto mes consecutivo. Los stocks de productos terminados también se incrementaron durante el mes, aunque levemente.
Los fabricantes se enfrentaron a un nuevo aumento de los costes al realizar sus compras. En particular se mencionó que el acero y el petróleo aumentaron de precio. No obstante, la tasa de inflación disminuyó desde noviembre. Los precios cobrados también subieron a una tasa más lenta, aunque se ha registrado una inflación por decimoquinto mes consecutivo.
Los plazos de entrega de los proveedores se alargaron en su mayor medida desde agosto de 2013 en medio de una fuerte demanda de insumos combinada con una escasez de existencias en las unidades de los proveedores.
A finales de 2017 las empresas se mostraron positivas de que a lo largo de los próximos doce meses el crecimiento de la producción será mayor, y el optimismo alcanzó su máxima de tres meses. Dicho sentimiento positivo se basó principalmente en los pronósticos de aumento de las ventas.

Según el último análisis publicado por IHS Markit, las condiciones empresariales en el sector manufacturero español mejoraron en su mayor medida en casi 11 años en noviembre. El crecimiento de la producción alcanzó su máxima de dos años y medio, gracias a un nuevo marcado aumento de los nuevos pedidos. De hecho, los nuevos pedidos para exportaciones crecieron a un ritmo casi récord. Esta alza también se observó con respecto al empleo, que aumentó al ritmo más rápido desde abril de 1998.
Mientras tanto, la actividad de compras aumentó a uno de los ritmos más rápidos observados hasta la fecha. Dicho aumento en la demanda de insumos contribuyó a una escasez de materias primas, lo que a su vez provocó retrasos en las entregas de los proveedores. Los costes de los insumos también continuaron subiendo marcadamente durante el mes.
La lectura principal IHS Markit PMI® del Sector Manufacturero Español es un índice compuesto diseñado para proporcionar una indicación del comportamiento del sector manufacturero. Se deriva de cinco índices individuales: de nuevos pedidos, de producción, de empleo, de plazos de entrega de proveedores y de stocks de compras. Una lectura superior a 50.0 indica una mejora en general del sector.
El índice PMI subió desde 55.8 registrado en octubre hasta 56.1 en noviembre, mostrando su lectura más alta desde febrero de 2007. Las condiciones operativas han mejorado todos los meses durante los últimos cuatro años.
El ritmo de crecimiento de la producción manufacturera se aceleró por tercer mes consecutivo en noviembre, alcanzando su mayor nivel desde mayo de 2015. El fuerte aumento de la producción resultó en el tercer aumento mensual consecutivo de los stocks de productos terminados, registrando el incremento más rápido en nueve años.
El crecimiento de la producción refleja en gran medida el incremento de los nuevos pedidos. Los nuevos pedidos en total aumentaron marcadamente, aunque a un ritmo ligeramente más lento. Mientras tanto, el ritmo de expansión de los nuevos pedidos para exportaciones fue uno de los más rápidos desde que comenzó el estudio en febrero de 1998.
La creación de empleo también fue una de las más fuertes hasta la fecha, que sólo fue superada en los primeros tres meses del estudio. Los encuestados comentaron que contrataron más personal en respuesta al aumento de las cargas de trabajo y a las perspectivas de un mayor crecimiento en los próximos meses. Hubo indicios de presiones en la capacidad del sector en noviembre, a pesar de las fuertes contrataciones realizadas. Los fabricantes observaron que sus pedidos pendientes se incrementaron al ritmo más fuerte en seis meses.
Mientras tanto, los plazos de entrega de los proveedores continuaron aumentando considerablemente en medio de la escasez de materias primas y la fuerte demanda de insumos. La actividad de compras entre los fabricantes aumentó al ritmo más rápido desde mayo de 1998. Los stocks de compras aumentaron en consecuencia. Los precios de compra siguieron aumentando a un ritmo vertiginoso, y se mencionó que los productos como el aluminio, el papel y los plásticos entre otros, han aumentado de precio. Como resultado, la inflación del precio de venta se aceleró hasta su máxima de cuatro meses. Las empresas en general prevén que el crecimiento continuará a lo largo de los próximos doce meses. El grado de optimismo aumentó respecto de su mínima de dos años registrada en octubre.

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