Resumen de resultados claves

  • El Flash del Índice PMI Compuesto de la Actividad Total de la Zona Euro(1) se situó en 53.4 (55.4 en noviembre), registrando su mínima de los nueve últimos meses
  • El Flash del Índice PMI de Actividad Comercial del Sector Servicios de la Zona Euro(2) se situó en 53.3 (55.9 en noviembre), señalando su mínima de los ocho últimos meses.
  • El Flash del Índice PMI de Producción del Sector Manufacturero de la Zona Euro(4) se situó en 53.9 (53.8 en noviembre), alcanzando su máxima de los tres últimos meses.
  • El Flash del Índice PMI del Sector Manufacturero de la Zona Euro(3) se situó en 58.0 (58.4 en noviembre), registrando su mínima de los diez últimos meses.

* Datos recopilados entre el 6 y el 14 de diciembre

El ritmo de crecimiento económico de la zona euro se desaceleró en diciembre debido a que el aumento del número de casos de COVID-19 afectó a la actividad del sector servicios, contrarrestando un repunte del crecimiento de la producción industrial causado por un alivio de los problemas de suministro. Los costes y los precios medios cobrados por las firmas siguieron aumentando intensamente, aunque los ritmos de incremento se atenuaron frente a las máximas récord de noviembre pasado.

Entretanto, el optimismo respecto de la actividad empresarial futura siguió manteniéndose pese al aumento del número de casos del virus, contribuyendo a apoyar un ritmo de crecimiento del empleo sólido, aunque menos intenso, en toda la región, Las firmas esperan que los trastornos relacionados con la pandemia se atenúen en 2022, más notablemente en relación con las cadenas de suministro.

A juzgar por su lectura flash*, el Índice PMI® Compuesto de la Actividad Total de la Zona Euro de IHS Markit bajó dos puntos, de 55.4 registrado en noviembre a 53.4 en diciembre, indicando una atenuación del ritmo de crecimiento de la actividad total hasta su mínima desde marzo pasado. El declive ubica la lectura promedio para el cuarto trimestre en 54.3, perceptiblemente menor que la media de 58.4 observada en el tercer trimestre. Por lo tanto, pese a que el ritmo de expansión sigue por encima del promedio a largo plazo antes de la pandemia de 53.0, los datos del índice PMI revelan un intenso debilitamiento del crecimiento económico en el último trimestre de 2021.

La desaceleración de diciembre fue encabezada por el sector servicios, cuya actividad comercial creció al ritmo más débil desde abril pasado. A su vez, esta ralentización del crecimiento de la actividad del sector servicios fue impulsada por una intensa caída de la actividad en los subsectores de turismo y ocio, de una magnitud similar a los declives observados a principios de año en medio de crecientes casos de COVID-19 y las restricciones asociadas en toda la región. El flujo de nuevos pedidos recibidos en el sector servicios también redujo su marcha, cayendo hasta su mínima desde mayo pasado, cuando comenzó la recuperación de los confinamientos impuestos a principios de 2021.

Por otra parte, la expansión de la producción manufacturera se aceleró y la producción del sector industrial superó a la actividad del sector servicios por primera vez en cinco meses, aunque se mantuvo muy por debajo de las tasas de expansión observadas a principios de año. Pese a que los fabricantes indicaron un debilitamiento del crecimiento de los nuevos pedidos, en diciembre se ha observado la mayor expansión de la producción desde septiembre pasado gracias a la reducción de los problemas de suministro.

Aunque los retrasos en las cadenas de suministro siguieron superando con creces los observados antes de la pandemia, el alargamiento de los plazos de entrega fue el menos intenso desde enero pasado. En consecuencia, la actividad de compra de insumos aumentó al ritmo más rápido desde agosto y las existencias de materias primas crecieron a un ritmo sin precedentes en más de dos décadas de historia del estudio, facilitando el aumento de la producción en muchas firmas.

El análisis por países revela que el crecimiento se estancó en Alemania debido a la primera caída de los nuevos pedidos de productos y servicios desde junio de 2020, que puso fin a diecisiete meses de recuperación. Una renovada caída de la actividad del sector servicios alemán contrarrestó un repunte del crecimiento de la producción manufacturera.

Mientras tanto, en Francia la actividad total siguió creciendo a un ritmo sólido, aunque menos intenso que en noviembre, ya que la relativa resistencia del sector servicios contribuyó a contrarrestar un declive de la producción manufacturera por segunda vez en los tres últimos meses.

En el resto de la región se registró la expansión más lenta desde abril y el crecimiento se moderó tanto en el sector manufacturero como de servicios, aunque las tasas de crecimiento siguieron muy por encima de los promedios a largo plazo.

Las presiones inflacionistas se atenuaron, en parte debido a la mejora de los problemas de suministro registrada en diciembre. No obstante, aunque los precios pagados y los precios medios cobrados de ambos sectores en su conjunto aumentaron con menos intensidad que en noviembre, ambas series siguieron indicando las segundas tasas más rápidas de aumento registradas en la historia del estudio. Las empresas comentaron que el aumento de los costes de los transportes marítimos, de los precios de las energías y de los costes laborales de nuevo impulsaron los precios al alza.

El crecimiento de las plantillas siguió siendo sólido a pesar de ralentizarse hasta su mínima en tres meses debido a la desaceleración del crecimiento de los nuevos pedidos observada durante el mes. Las tendencias de contratación variaron en función del sector y el país. La mayor creación de empleo en el sector manufacturero de los cuatro últimos meses contribuyó a contrarrestar el rimo más débil de contratación del sector servicios desde mayo, debido a que este último sector fue el más afectado por el resurgimiento de la preocupación por la COVID-19. El ritmo más intenso de contratación fue observado en Alemania, seguida de Francia y, a continuación, el resto de la región en su conjunto.

Las expectativas de actividad futura mejoraron ligeramente, impulsadas en parte por la esperanza de nuevas mejoras en los suministros, aunque permanecieron en el segundo nivel más bajo desde enero pasado debido a la preocupación por el persistente impacto negativo de la COVID-19. El optimismo respecto de la actividad para los próximos doce meses mejoró en Alemania, pero empeoró en Francia y en el resto de los países de la zona en su conjunto.

*La estimación Flash por lo general se basa en aproximadamente el 85 % del número final de respuestas recibidas cada mes y abarca todos los países incluidos en las lecturas finales del PMI. Sin embargo, sólo se publican los datos nacionales de Francia y Alemania.

Comentario

Chris Williamson, Chief Economist de IHS Markit, comenta sobre los resultados del Flash PMI:

La economía de la zona euro está recibiendo otro golpe más de la COVID-19, puesto que los crecientes niveles de casos dificultan el crecimiento, especialmente en el sector servicios, provocando resultados desalentadores para el cierre de 2021. Alemania está recibiendo un impacto particularmente duro y su economía se ha estancado por primera vez en un año y medio, pero la desaceleración del crecimiento es generalizada en toda la región.

Las noticias alentadoras provienen del sector manufacturero, donde la presión en las cadenas de suministro exhibe algunos indicios de atenuación, contribuyendo a su vez al repunte de la producción industrial. Más notablemente, la producción del sector de automoción ha aumentado por primera vez desde agosto pasado.

La disminución de los problemas de suministro ha aliviado algunas de las presiones alcistas de la inflación, pese a que en diciembre la tasa de aumento de precios en general fue la segunda más alta registrada en la historia del estudio. Aunque la inflación podría comenzar a reducirse en poco tiempo, la tasa de aumento sigue elevada.

Por lo que respecta al futuro, la variante ómicron plantea nuevos riesgos a la baja para las perspectivas de crecimiento al adentrarnos a 2022, y si se produjesen nuevos problemas por la pandemia en las cadenas de suministro, las presiones en los precios podían volver a aumentar intensamente”.

 

  • El Flash del Índice PMI Compuesto de la Actividad Total de la Zona Euro(1) se situó en 55.8 (54.2 en octubre), registrando su máxima de los dos últimos meses.
  • El Flash del Índice PMI de Actividad Comercial del Sector Servicios de la Zona Euro(2) se situó en 56.6 (54.6 en octubre), alcanzando su máxima de los tres últimos meses.
  • El Flash del Índice PMI de Producción del Sector Manufacturero de la Zona Euro(4) se situó en 53.8 (53.3 en octubre), señalando su máxima de los dos últimos meses.
  • El Flash del Índice PMI del Sector Manufacturero de la Zona Euro(3) se situó en 58.6 (58.3 en octubre), registrando su máxima de los dos últimos meses.

*Datos recopilados entre el 10 y el 19 de noviembre

A juzgar por los datos de la estimación provisional Flash del índice PMI®, el crecimiento de la actividad total de la zona euro se ha acelerado en noviembre, después de haber caído hasta su mínima en seis meses en octubre. El repunte fue acompañado de un nuevo marcado incremento de las presiones inflacionistas durante el mes, puesto que los costes soportados por las firmas y los precios medios cobrados tanto por los productos como por los servicios aumentaron a ritmos récord.

Pese a que el ritmo de creación de empleo aumentó hasta su segunda tasa más alta en más de veintiún años puesto que las firmas intentaron responder a la creciente demanda, el optimismo respecto de las perspectivas futuras cayó hasta su mínima de diez meses debido a la renovada preocupación por la COVID-19 y los persistentes problemas de abastecimiento.

Según su lectura flash*, el Índice PMI® Compuesto de la Actividad Total de la Zona Euro de IHS Markit aumentó por primera vez en cuatro meses en noviembre, subiendo de 54.2 registrado en octubre a 55.8. Aunque este resultado indica una mejora del ritmo de crecimiento frente a la mínima de seis meses registrada en octubre y permanece por encima de la media a largo plazo del estudio previa a la pandemia de 53.0, la lectura promedio para el cuarto trimestre hasta la fecha, de 55.0, es sustancialmente más baja que el promedio de 58.4 observado en el tercer trimestre, lo que sugiere un debilitamiento del crecimiento económico en el último trimestre de 2021.

En el análisis por sectores se observa que el sector servicios arrojó mejores resultados por tercer mes consecutivo, registrando el crecimiento más sólido de la actividad económica en tres meses. La expansión también se aceleró en el sector manufacturero, aunque en ese sector el crecimiento fue el segundo más débil observado en los diecisiete últimos meses.

En ambos sectores el crecimiento mejoró gracias a la llegada ligeramente mayor de nuevos pedidos, pese a que en ambos casos los ritmos de crecimiento de la demanda se mantuvieron muy por debajo de los observados en los meses estivales.

En el sector manufacturero, el crecimiento fue limitado especialmente por una tercera caída mensual consecutiva de la producción en el sector automotriz. Más positivamente, se observaron expansiones particularmente robustas para los equipos tecnológicos, los alimentos y bebidas, y los artículos domésticos.

En el sector servicios, los peores resultados provinieron del subsector de turismo y ocio, donde el crecimiento alcanzó su mínima desde mayo pasado, debido especialmente al número creciente de contagios por el virus.

En el análisis por países, el crecimiento se aceleró en Alemania y Francia. La economía francesa fue la que registró la expansión más sólida por segundo mes consecutivo gracias al incremento más marcado de la actividad del sector servicios en casi cuatro años, que contrarrestó una segunda caída mensual consecutiva de la producción manufacturera. Por otra parte, en el resto de la región en su conjunto se registró un crecimiento más rápido de los dos sectores estudiados que los observados en Francia y Alemania.

Una vez más se ha observado en Alemania un crecimiento especialmente débil de la producción manufacturera, junto con una moderada expansión del sector servicios, pese a que el ritmo de crecimiento mejoró en ambos sectores respecto del de octubre.

El débil crecimiento de la producción industrial fue de nuevo ampliamente atribuido a los problemas de abastecimiento. Los plazos de entrega de los proveedores siguieron alargándose a uno de los ritmos más intensos observados en más de dos décadas de historia del estudio, atenuándose apenas modestamente en comparación con octubre, en medio de persistentes dificultades de aprovisionamiento y problemas con el transporte.

Los temores en torno a los problemas de suministro contribuyeron a que las firmas manufactureras intentaran reforzar sus inventarios, por lo que en noviembre se ha observado una acumulación récord de existencias en las unidades de producción por segundo mes consecutivo debido a que las empresas aumentaron sus compras de los insumos disponibles en el mercado.

Pese a que la contratación aumentó tanto en el sector manufacturero como en el sector servicios, generando la segunda mayor creación de empleo registrada en los últimos veintiún años, los pedidos pendientes siguieron aumentando a un ritmo elevado, de hecho, al ritmo más alto en tres meses, indicando que persisten las dificultades de aprovisionamiento. Los pedidos pendientes aumentaron con más intensidad en el sector manufacturero, especialmente en Alemania, aunque también crecieron a un ritmo mayor en el sector servicios.

Mientras tanto, la escasez de insumos fue nuevamente señalada como el principal responsable del aumento de los precios de muchos productos y servicios, junto con el alza de los costes del transporte, la subida de los precios de las energías y el aumento de los costes laborales. En consecuencia, en noviembre se ha registrado un aumento récord de los costes de los insumos soportados por las empresas por segundo mes consecutivo, observándose tasas de inflación sin precedentes tanto en el sector manufacturero como en el sector servicios.

Del mismo modo, la inflación de los precios de venta se aceleró en los dos sectores estudiados al ritmo más acelerado de más de dos décadas de historia comparable del estudio, mientras las empresas intentaron repercutir el aumento de sus costes a los clientes, notablemente en Alemania.

Por último, las expectativas respecto de la actividad empresarial futura se han deteriorado hasta su mínima desde enero pasado. La persistente preocupación por los problemas en las cadenas de suministro fue exacerbada por la inquietud creciente en torno al impacto de nuevas olas de COVID-19, que ha ensombrecido las perspectivas futuras, especialmente en el sector servicios. En el sector manufacturero, el optimismo mejoró frente a su mínima en doce meses registrada en octubre, pese a seguir limitada por la preocupación por el abastecimiento y los precios. *La estimación Flash por lo general se basa en aproximadamente el 85 % del número final de respuestas recibidas cada mes y abarca todos los países incluidos en las lecturas finales del PMI. Sin embargo, sólo se publican los datos nacionales de Francia y Alemania.

Comentario

Comentando sobre los datos del Flash PMI, Chris Williamson, Chief Economist de IHS Markit, subrayó:

Una expansión más sólida de la actividad total en noviembre contravino las expectativas de los economistas de que se produciría una desaceleración, pero probablemente no logre impedir que la zona euro sufra un crecimiento más lento en el cuarto trimestre, especialmente porque se espera que el creciente número de contagios por el virus cause nuevos desafíos para la economía en diciembre.

El sector manufacturero sigue maniatado por los retrasos en la entrega de suministros, que restringen el crecimiento de la producción industrial hasta uno de los niveles más bajos observados desde los primeros confinamientos en 2020. Mientras tanto, la mejora en los resultados del sector servicios puede ser desalentadoramente breve si surge la necesidad de imponer nuevas restricciones para intentar detener los contagios por el virus. El sector de viajes y ocio ya ha sufrido un deterioro intenso desde el verano.

Como los retrasos en el suministro siguen rondando sus máximas récord y los precios de las energías siguen aumentando intensamente, la presión alcista en los precios se ha incrementado muy por encima de cualquier otro nivel observado anteriormente en la historia del estudio.

No es de sorprender, dada la combinación de los retrasos en el suministro, los intensos aumentos de los costes y la renovada preocupación por la COVID-19, que el optimismo se haya desplomado hasta su mínima desde enero de este año, aumentando los riesgos a la baja a corto plazo para la economía de la zona euro”.

  • Índice Final Compuesto de Actividad Total de la Zona Euro: 54.2 (estimación Flash: 54.3, dato final de septiembre: 56.2)
  • Índice Final de Actividad Comercial del Sector Servicios de la Zona Euro: 54.6 (estimación Flash: 54.7, dato final de septiembre: 56.4)

*Datos recopilados entre el 11 y el 26 de octubre

  • El crecimiento económico se desacelera de nuevo en septiembre, ya que las presiones de la demanda disminuyen y los problemas relacionados con la oferta limitan la actividad comercial (Datos finales)
  • Índice Final Compuesto de Actividad Total de la Zona Euro: 56.2 (estimación Flash: 56.1, dato final de agosto: 59.0)
  • Índice Final de Actividad Comercial del Sector Servicios de la Zona Euro: 56.4 (estimación Flash: 56.3, dato final de agosto: 59.0)

*Datos recopilados entre el 13 y el 27 de septiembre

El crecimiento económico de la zona euro se moderó por segundo mes consecutivo en septiembre, indicando una nueva ralentización desde la máxima de quince años registrada en julio pasado, ya que la escasez de insumos dificultó la producción del sector manufacturero y la actividad del sector servicios. Los ritmos de crecimiento de los nuevos pedidos y del empleo también se atenuaron, mientras que las expectativas sobre la actividad futura de las empresas fueron las menos optimistas desde febrero pasado.

Mientras tanto, las tendencias inflacionistas aumentaron en septiembre, y los precios de los insumos aumentaron a una tasa igual que la más rápida jamás observada (desde julio de 1998). En consecuencia, las tarifas cobradas aumentaron a un ritmo que solo fue superado por los observados en junio y julio pasados.

Después de tener en cuenta los factores estacionales, el Índice PMI® Compuesto de Actividad Total de la Zona Euro de IHS Markit disminuyó de 59.0 registrado en agosto a 56.2 en septiembre, señalando su lectura más baja desde abril pasado. Si bien indica una fuerte expansión de la actividad empresarial, señaló una desaceleración considerable con respecto a las expansiones observadas entre junio y agosto, que estuvieron entre las más rápidas en los veintitrés años de recopilación de datos.

IHS Markit Índice PMI Compuesto de la zona euro

Analizando por sectores, los datos mostraron que la actividad del sector servicios creció a un ritmo más rápido que el de la producción manufacturera por primera vez desde que comenzó la pandemia de la COVID-19 a principios de 2020, reflejando la vulnerabilidad del sector manufacturero a los persistentes problemas relacionados con el suministro. De todas formas, los ritmos de crecimiento en ambos sectores fueron considerablemente más lentos que en agosto.

El análisis por países reveló una pérdida generalizada del impulso del crecimiento en septiembre. De las economías estudiadas, fue Irlanda la que se expandió al ritmo más rápido, mientras que se observaron expansiones más lentas en las dos economías más grandes del bloque (Francia y Alemania).

La demanda de productos y servicios de la zona euro aumentó por séptimo mes consecutivo en septiembre, pero el ritmo de expansión se ralentizó de nuevo y cayó hasta su mínima de cinco meses. Una vez más, como sucedió con la actividad total, la desaceleración fue generalizada a nivel sectorial y fue más pronunciada en el sector industrial. No obstante, los productores de bienes aún registraron un aumento más fuerte de las ventas que sus homólogos del sector servicios, en parte debido a la resistente demanda de exportaciones. En las empresas del sector servicios, las ventas internacionales solo aumentaron a un ritmo leve en septiembre.

El crecimiento del empleo en la zona euro aumentó a un ritmo marcado en septiembre, a pesar de atenuarse con respecto a agosto. Esta tendencia fue evidente en todos los estados miembros estudiados, con un crecimiento del empleo particularmente marcado en Irlanda. No obstante, los indicios de limitaciones de capacidad aún fueron evidentes, ya que los pedidos pendientes de realización en la zona euro aumentaron fuertemente y por séptimo mes consecutivo.

Las empresas mantuvieron un elevado nivel de confianza sobre la perspectiva en el plazo de doce meses en septiembre, a pesar de que el nivel de optimismo cayó hasta su mínima desde febrero pasado.

Por último, tras haberse moderado ligeramente en agosto, las tasas de inflación se volvieron a acelerar en septiembre. De hecho, los costes de los insumos aumentaron a una tasa igual que la más rápida jamás registrada (desde julio de 1998), mientras que las tarifas cobradas aumentaron a una tasa que solo fue superada por las registradas en junio y julio pasados. El aumento más rápido de los costes de los insumos en general fue impulsado por las empresas de servicios, aunque los precios de venta aumentaron a un ritmo más rápido en ambos sectores.

Sector Servicios

El Índice PMI® de Actividad Comercial del Sector Servicios de la Zona Euro de IHS Markit disminuyó hasta el nivel 56.4 en septiembre, su lectura más baja desde abril pasado, y señaló una marcada disminución desde el nivel 59.0 registrado en agosto. De todas formas, el índice sigue señalando una fuerte expansión de la actividad comercial del sector servicios.

La demanda de servicios de la zona euro aumentó por quinto mes consecutivo en septiembre, aunque la expansión fue la más débil observada en este período. Los nuevos pedidos procedentes de clientes del extranjero crecieron solo marginalmente en septiembre, tras haber registrado incrementos relativamente sólidos en los tres meses anteriores.

Las empresas siguieron contratando personal adicional a un ritmo acelerado en septiembre, aunque la tasa de crecimiento del empleo se redujo hasta su mínima de cuatro meses. Se produjo un nuevo incremento de la contratación debido a un aumento de los trabajos pendientes (es decir, los pedidos recibidos, pero aún sin completar).

Las empresas de servicios se mantuvieron muy optimistas de que los niveles de actividad aumentarán en los próximos doce meses a medida que las economías mundiales se recuperen de la pandemia. Sin embargo, el grado de confianza† se redujo hasta su mínima de seis meses.

Los datos de los precios mostraron tendencias inflacionistas más fuertes tanto para los precios de compra como para los precios de venta en septiembre. Los precios de los insumos aumentaron al ritmo más rápido desde mediados de 2008, mientras que la inflación de las tarifas cobradas se mantuvo entre las más altas observadas en más de veinte años.

Comentario

Chris Williamson, Chief Business Economist de IHS Markit, subrayó: “La situación económica actual en la zona euro es una mezcla no deseada de crecientes presiones en los precios y un crecimiento más lento. Ambos están vinculados a la escasez de oferta, especialmente en el sector manufacturero, que ha experimentado una caída más pronunciada del crecimiento de la producción que la actividad del sector servicios.

Dado que es probable que la escasez de suministro continúe afectando la fabricación hasta bien entrado el año 2022, la economía se ha vuelto cada vez más dependiente del sector servicios para mantener una senda de recuperación sólida. No obstante, el sector servicios también está experimentando una marcada atenuación del crecimiento de la demanda, que puede explicarse con menos facilidad por la escasez, y está en parte vinculada a que los clientes se ven desalentados por la preocupación con respecto a la persistencia de la pandemia y por los precios más altos, así como por una cierta moderación del gasto tras la reapertura inicial de la economía.

Aunque por ahora el ritmo de expansión en general sigue siendo relativamente sólido según los estándares históricos, la economía entra en el último trimestre del año con una trayectoria de crecimiento cada vez más lento. Una caída en la confianza empresarial hasta su nivel más bajo desde febrero pasado suma más riesgos a la baja para las perspectivas”.

Resultados claves:

▪ El Flash del Índice PMI Compuesto de la Actividad Total de la Zona Euro(1) se situó en 56.1 (59.0 en agosto), alcanzando su mínima de los últimos cinco meses.

▪ El Flash del Índice PMI de Actividad Comercial del Sector Servicios de la Zona Euro(2) se situó en 56.3 (59.0 en agosto), registrando su mínima en los últimos cuatro meses.

▪ El Flash del Índice PMI de Producción del Sector Manufacturero de la Zona Euro(4) se situó en 55.6 (59.0 en agosto), indicando su mínima de los últimos ocho meses.

▪ El Flash del Índice PMI del Sector Manufacturero de la Zona Euro(3) se situó en 58.7 (61.4 en agosto), alcanzando su mínima de los últimos siete meses.

Datos recopilados entre el 13 y el 22 de septiembre

Resultados claves:

▪ Índice Final Compuesto de Actividad Total de la Zona Euro: 59.0 (estimación Flash: 59.5, dato final de julio: 60.2)

▪ Índice Final de Actividad Comercial del Sector Servicios de la Zona Euro: 59.0 (estimación Flash: 59.7, dato final de julio: 59.8)

Datos recopilados entre el 12 y el 25 de agosto

El índice PMI final del Sector Manufacturero de la Zona Euro registra 61.4 en agosto (estimación flash: 61.5, dato final de julio: 62.8)

Los subíndices de producción y de nuevos pedidos caen de nuevo desde sus máximas del estudio registradas en marzo pasado

Las presiones inflacionistas disminuyen, pero siguen siendo sustanciales

*Datos recopilados entre el 12 y el 23 de agosto