Los datos de la encuesta Flash del Índice PMI indicaron que la economía de la zona euro volvió a perder ímpetu al principio del tercer trimestre, después de un breve repunte en junio. Aunque la tasa de crecimiento siguió siendo relativamente robusta en julio, una debilitación de los nuevos pedidos recibidos y una reducción de las expectativas de actividad comercial futura se sumaron al panorama pesimista. Entretanto, las presiones de los precios siguieron elevadas, aunque se atenuaron ligeramente respecto de junio.

A juzgar por la lectura de julio del Flash del Índice PMI® Compuesto de la Actividad Total de la Zona Euro de IHS Markit (basado en aproximadamente el 85 % del total de respuestas habituales), el índice PMI Compuesto cayó de 54.9 registrado en junio a 54.3. Esta última lectura fue la segunda más débil desde noviembre de 2016 y apenas superó la mínima reciente registrada en mayo pasado.

La producción manufacturera aumentó a un ritmo igual al de junio, cuando registró su mínima en 19 meses, mientras que el crecimiento de la actividad del sector servicios se atenúo frente a la máxima de cuatro meses registrada en junio, indicando la segunda expansión más lenta del último año y medio.

Un deterioro del crecimiento de los nuevos pedidos sugiere que la tasa de expansión podría volver a ralentizarse en agosto. El resultado de ambos sectores juntos para julio señaló el menor incremento de los nuevos pedidos desde octubre de 2016.

Los volúmenes de pedidos recibidos por las fábricas fueron los más bajos en casi dos años, mientras que el aumento de los nuevos pedidos recibidos en el sector servicios fue el segundo más bajo del último año y medio.

En el sector manufacturero, la ralentización del crecimiento de las carteras de pedidos se debió en parte a un menor aumento de los pedidos para exportaciones, puesto que los nuevos pedidos procedentes del exterior registraron el aumento mensual más reducido desde agosto de 2016, y el ritmo de crecimiento se ralentizó marcadamente desde la boyante aceleración registrada a comienzos de año.

La reducción en los volúmenes de nuevos pedidos recibidos hizo que los pedidos pendientes de realización aumentaran a un ritmo más lento. La encuesta de julio registró la menor acumulación de pedidos pendientes desde septiembre de 2016. Un crecimiento más lento de los pedidos pendientes suele generar una reducción de la contratación y, en consecuencia, la creación de empleo se moderó en julio. De todos modos, la tasa de aumento en general de las plantillas en julio siguió sólida a juzgar por los niveles del estudio en los 20 últimos años, situándose sólo un poco por debajo de la observada en la primera mitad del año, lo que sugiere que en general las firmas siguieron con ánimo de contratar.

No obstante, sumándose a los indicios de que el crecimiento de la actividad y la contratación pueden seguir ralentizándose, las expectativas de actividad comercial futura se redujeron hasta su mínima de 20 meses. El optimismo se recuperó algo en el sector manufacturero, tras decaer hasta su mínima de 31 meses en junio, pero se desplomó hasta su mínima desde noviembre de 2016 en el sector servicios. El crecimiento de la compra de insumos en el sector manufacturero también se redujo hasta su mínima en 22 meses, puesto que las firmas recortaron sus planes de producción.

Mientras tanto, las presiones de los precios se han atenuado, aunque siguieron elevadas. Los indicadores de inflación de los costes de la encuesta Flash del índice PMI se relajaron ligeramente tanto en el sector manufacturero como en el de servicios, pero el índice global sólo se redujo modestamente frente al de junio, registrando su tercer nivel más elevado de los últimos siete años.

Las firmas siguieron indicando alzas generalizadas de los precios del combustible y otros insumos derivados del petróleo, junto con incrementos de los costes de metales como el acero y, en algunos países, un aumento de las presiones de los costes laborales. Los aumentos de precio de las materias primas a menudo volvieron a estar vinculados con las tarifas, las guerras comerciales y las demoras y escasez en las cadenas de suministro mientras que se indicó un nuevo alargamiento generalizado de los plazos de entrega de los proveedores, notablemente de los de China.

Los precios medios de venta de productos y servicios volvieron a aumentar a medida que las compañías con frecuencia intentaron repercutir el alza de los costes a sus clientes. El último aumento de los precios fue más débil que la máxima de cuatro meses observada en junio aunque de todos modos fue uno de los más altos observados en siete años. La inflación de los precios de los productos siguió siendo más elevada que la de los servicios, aunque esta última fue digna de mencionarse pues ha sido una de las más marcadas de la última década.

En el análisis por países, un crecimiento más rápido en Alemania contrastó con una ligera ralentización en Francia. En el resto de países, el crecimiento fue el más débil de 21 meses, cayendo a niveles aún más bajos tanto en el sector manufacturero como en el sector servicios.

La tasa de crecimiento de la economía del sector privado en Alemania se recuperó de su mínima de 20 meses registrada en mayo hasta su máxima de los últimos cinco meses, impulsada por un incremento más fuerte de la producción manufacturera. Sin embargo, en Francia se ha registrado la segunda expansión más débil de los últimos 18 meses, debido a que la economía francesa estuvo afectada principalmente por un sector manufacturero casi paralizado.

El repunte del sector manufacturero de la zona euro se ralentizó de nuevo a finales del segundo trimestre. El índice PMI® final del Sector Manufacturero de la Zona Euro de IHS Markit registró 54.9 (su mínima de dieciocho meses) en junio, situándose por debajo del nivel 55.5 alcanzado en mayo y de su estimación flash precedente de 55.0. El índice PMI ha señalado un debilitamiento ininterrumpido en el ritmo de expansión desde principios de año, ya que los fabricantes han experimentado una ralentización sincronizada de los volúmenes de crecimiento tanto de la producción como de los nuevos pedidos.

Las lecturas del índice PMI disminuyeron en cinco de los países cubiertos por el estudio, incluidos los dos que registraron los mejores resultados (Países Bajos y Austria). También se observaron expansiones más débiles en Alemania, Francia y Grecia, y Francia se situó al final de la tabla de clasificación del crecimiento. Irlanda, que se situó en tercer lugar, observó una expansión del crecimiento hasta su máxima de cinco meses, mientras que una ligera aceleración en Italia fue insuficiente para evitar que este país registrara el segundo peor resultado en general. Mientras tanto en España el ritmo de expansión se mantuvo igual que en el mes anterior.

El crecimiento de la producción y de los nuevos pedidos ha disminuido considerablemente desde finales de 2017. En junio, los ritmos de expansión de la producción y de los nuevos pedidos fueron los más débiles desde noviembre de 2016 y agosto de 2016 respectivamente. Estos declives a su vez tuvieron un impacto en el optimismo empresarial, que cayó hasta su nivel más bajo en más de dos años y medio.

La desaceleración fue generalizada a nivel sectorial, ya que la producción y los nuevos pedidos disminuyeron en los segmentos de bienes de consumo, bienes intermedios y bienes de capital. Los productores de bienes de capital registraron los ritmos más fuertes de crecimiento en ambas medidas.

Los datos de junio indicaron que el crecimiento de los nuevos pedidos para exportaciones* se mantuvo relativamente leve y sustancialmente más débil que a comienzos de año, a pesar de haber mejorado ligeramente con respecto a mayo. Los exportadores están cada vez más preocupados por el posible impacto que los aranceles y otras restricciones comerciales puedan tener en el crecimiento. Los ritmos más fuertes de incremento de los nuevos pedidos para exportaciones se observaron en los Países Bajos, Grecia e Irlanda. Por otra parte, el crecimiento se ralentizó en Alemania, España e Irlanda.

El empleo en el sector manufacturero continuó creciendo en junio, y la tasa de contratación aumentó. Los niveles de personal se incrementaron en todos los países cubiertos por el estudio, y las tasas de crecimiento se aceleraron en Alemania, Italia e Irlanda. Se registraron expansiones en los sectores de bienes de consumo, bienes intermedios y bienes de capital, siendo este último el que registró la mayor expansión.

Las empresas vincularon el aumento del empleo con el aumento de la producción y el incremento de los trabajos por completar. No obstante, el ritmo de acumulación de pedidos pendientes de realización disminuyó hasta su mínima de 22 meses, reflejando principalmente la desaceleración en el crecimiento de los nuevos pedidos.

La inflación de los precios pagados por el sector manufacturero de la zona euro aumentó hasta su máxima de cuatro meses en junio. Un mayor alargamiento generalizado de los plazos de entrega de los proveedores -un indicador clave de que la demanda de insumos supera la oferta- favoreció que los vendedores a menudo pudieran aumentar sus tarifas. Los fabricantes también mencionaron unos mayores costes del petróleo y del combustible.
Por el contrario, la inflación de los precios cobrados disminuyó hasta su mínima de nueve meses en junio, pero se mantuvo fuerte. Los aumentos tanto de los precios de compra como de los precios de venta fueron más acusados en los sectores de bienes intermedios y de bienes de capital en comparación con los observados entre los productores de bienes de consumo.

* Incluye el comercio dentro de la zona euro

El ritmo de expansión de la actividad económica de la zona euro se ralentizó hasta su nivel más bajo de un año y medio en mayo. Aunque el crecimiento se mantuvo relativamente sólido, la atenuación observada desde comienzos de año y una tendencia similar de los nuevos pedidos sugieren que las perspectivas para la economía son menos positivas que en el primer trimestre.

El Índice PMI® Compuesto final de Actividad Total de la Zona Euro de IHS Markit señaló 54.1 en mayo, sin cambios frente a su estimación flash precedente, aunque se situó en su nivel más bajo desde noviembre de 2016. No obstante, el índice ha señalado una expansión ininterrumpida durante los últimos 59 meses. Los ritmos de crecimiento se ralentizaron tanto en el sector manufacturero (que alcanzó su mínima de 18 meses) como en el sector servicios (que indicó su mínima de 16 meses).

España mostró el comportamiento económico más sólido en mayo, situándose en el primer puesto de la tabla de crecimiento del índice PMI de los “cuatro países principales” y fue el único país de este grupo cuyo ritmo de expansión mejoró (registrando su máxima de tres meses). Los ritmos de crecimiento en Francia y Alemania se ralentizaron hasta sus mínimas de 16 y 20 meses respectivamente. Aunque el crecimiento de la actividad total en Italia fue prácticamente igual que en abril, indicó el resultado más débil de los “cuatro países principales” por quinto mes consecutivo. Los datos del índice PMI compuesto para Irlanda se publican el día 6 de junio.

En mayo, el crecimiento de los nuevos pedidos recibidos en la zona euro se moderó hasta su mínima de 18 meses, y el ritmo de crecimiento se ralentizó en los “cuatro países principales”. No obstante, las presiones de la capacidad siguieron siendo evidentes, y los pedidos pendientes de realización se acrecentaron, aunque a su ritmo más débil desde enero de 2017, extendiendo la secuencia actual de acumulación a tres años.

Se registró una creación de empleo por cuadragésimo tercer mes consecutivo en mayo. La tasa de crecimiento también se desaceleró hasta su mínima desde agosto del año pasado. La tasa de aumento se ralentizó en Alemania (que marcó su mínima de 17 meses), Francia (que alcanzó su mínima de ocho meses) e Italia (que indicó su mínima de dos meses), pero se aceleró en España (alcanzando su máxima de dos meses).

La combinación de un crecimiento más lento de la actividad total, de los nuevos pedidos, de los pedidos pendientes de realización y del empleo, sugiere que las perspectivas para la economía de la zona euro son menos positivas que en el primer trimestre. Dicho declive fue respaldado por los datos del PMI sobre la confianza empresarial, que mostraron que el grado de optimismo cayó hasta su nivel más bajo en un año y medio.

La inflación de los costes de los insumos se aceleró por primera vez en cuatro meses en mayo, y las tasas de aumento se fortalecieron en Alemania, Francia y España. Por el contrario, los precios medios cobrados aumentaron a la tasa más lenta en lo que va de año hasta la fecha, ya que unos aumentos más débiles de Alemania e Italia contrarrestaron las aceleraciones observadas en Francia y España.

Sector Servicios
El ritmo de expansión de la actividad del sector servicios de la zona euro continuó atenuándose en mayo. El Índice PMI® de Actividad Comercial final del Sector Servicios de la Zona Euro de IHS Markit disminuyó del nivel 54.7 registrado en abril hasta 53.8, su mínima de 16 meses, en mayo y se situó por debajo de su estimación flash precedente de 53.9. No obstante, el índice ha señalado una expansión por quincuagésimo octavo mes consecutivo.

Esta desaceleración reflejó las tendencias en Alemania y Francia. Los ritmos de crecimiento disminuyeron hasta sus mínimas de 20 y 16 meses respectivamente, y Alemania experimentó la expansión más lenta de la actividad del sector servicios de los “cuatro países principales”. España e Italia registraron aceleraciones moderadas de crecimiento, que alcanzaron sus máximas de tres meses en ambos casos. Los datos del PMI del sector servicios para Irlanda se publican el día 6 de junio.

Esta expansión más débil de la actividad en el sector servicios de la zona euro estuvo en concordancia con la tendencia de los nuevos pedidos, que aumentaron al ritmo más lento de casi un año y medio. Los nuevos pedidos se incrementaron a un ritmo más lento en los “cuatro países principales”.

Las restricciones de la capacidad se mantuvieron presentes en mayo, ya que los trabajos por completar aumentaron a pesar de esta expansión más lenta de los nuevos pedidos. Los pedidos pendientes se incrementaron por vigésimo cuarto mes consecutivo, aunque al ritmo más lento desde febrero pasado. Las empresas respondieron a las cargas de trabajo a través del aumento del empleo, y la creación de empleo aumentó por cuadragésimo tercer mes consecutivo.

Los “cuatro países principales” incrementaron el empleo en el sector servicios en mayo. El mayor aumento se produjo en España, que también fue el único país donde el crecimiento se aceleró. Las tasas de expansión disminuyeron en Alemania (que indicó su mínima en 25 meses), Francia (que registró su mínima en ocho meses) e Italia (que marcó su mínima en dos meses).

Las presiones de los precios se fortalecieron en mayo, y se registró un alza de las tasas de inflación tanto de los precios pagados como de los precios cobrados. Los precios de venta subieron en Alemania, Francia y España, pero cayeron nuevamente en Italia.

Según los datos ofrecidos por el PMI de IHS Markit, el crecimiento económico del sector manufacturero de la zona euro mostró nuevos indicios de ralentización en mayo. Los ritmos de expansión de la producción y de los nuevos pedidos se desaceleraron, y la creación de empleo y el aumento de los pedidos pendientes de realización también perdieron impulso. La inflación de los costes de los insumos aumentó por primera vez en cuatro meses, mientras que la tasa de aumento de las tarifas de nuevo se ralentizó.

El índice PMI® final del Sector Manufacturero de la Zona Euro de IHS Markit disminuyó del nivel 56.2 registrado en abril hasta su mínima de quince meses (55.5) en mayo, aunque no registró cambios frente a su estimación flash precedente. El ritmo de alza se ha ralentizado mensualmente desde que alcanzó su máxima récord en diciembre del año pasado. El índice PMI ha registrado una expansión durante 59 meses consecutivos y ha permanecido por encima de la media a largo plazo de la serie de 51.9.

A nivel sectorial el alza se mantuvo generalizada, ya que los sectores de bienes de consumo, bienes intermedios y bienes de capital registraron un incremento. No obstante, los ritmos de crecimiento se ralentizaron en estas tres categorías. La expansión más pronunciada se registró nuevamente en el sector de bienes de capital y la más débil en el sector de bienes de consumo.
Los ocho países cubiertos por el estudio registraron una mejora de las condiciones operativas en mayo. El crecimiento estuvo encabezado por los Países Bajos, Austria y Alemania, aunque los ritmos de expansión en estos tres países se ralentizaron. España e Italia también experimentaron un crecimiento más débil, mientras que en Francia, Irlanda y Grecia la expansión se aceleró.

La producción manufacturera y los nuevos pedidos aumentaron de nuevo en mayo, aunque los ritmos de expansión fueron los más débiles en aproximadamente un año y medio. Los nuevos pedidos para exportaciones* también continuaron mejorando, aunque a un ritmo más débil. Los incrementos de estas tres variables se mantuvieron generalizados, y todos los países cubiertos por el estudio registraron una expansión.

Perspectivas del sector
Las perspectivas para el sector manufacturero se mantuvieron positivas en mayo, y las empresas informaron que esperan que la producción (en balance) sea mayor en el plazo de doce meses. No obstante, el grado de optimismo cayó a su nivel más bajo desde septiembre de 2016.

En mayo, las restricciones en la capacidad permanecieron evidentes tanto en las empresas manufactureras como en las de sus proveedores. Los pedidos pendientes de realización en las fábricas aumentaron por trigésimo séptimo mes consecutivo, aunque el ritmo de incremento disminuyó hasta su nivel más bajo desde septiembre de 2016. Los retrasos en los plazos de entrega de los proveedores siguieron siendo generalizados y estuvieron entre los más altos registrados en la historia del estudio, aunque la incidencia de retrasos fue la más baja desde septiembre del año pasado.

El continuo crecimiento del sector manufacturero y el aumento asociado de los pedidos pendientes de realización animaron a las empresas a expandir aún más el empleo en mayo. Los niveles de personal aumentaron por cuadragésimo quinto mes consecutivo. No obstante, de manera similar a las tendencias de la producción y de los nuevos pedidos, la tasa de crecimiento del empleo cayó hasta su mínima de 14 meses.

Todos los países estudiados aumentaron sus niveles de personal, y los incrementos más pronunciados se registraron en Austria, los Países Bajos y Alemania. No obstante, solo Francia, España y Grecia registraron un ritmo más rápido de la contratación que en abril.

En mayo, la tasa de inflación de los precios de los insumos a la que se enfrentaron los fabricantes de la zona euro se mantuvo fuerte y se aceleró por primera vez desde enero pasado. Por el contrario, la inflación de los precios cobrados se ralentizó hasta su mínima de cinco meses, aunque de todos modos se mantuvo muy por encima de su promedio histórico. Alemania registró el mayor aumento de los costes de los insumos y de los precios cobrados en mayo.

La actividad económica de la zona euro continuó expandiéndose a un ritmo robusto en abril, y tanto el sector manufacturero como el sector servicios registraron un sólido incremento. No obstante, el crecimiento se ha ralentizado en los últimos meses. La última expansión de la actividad total fue la más lenta desde enero de 2017.

El Índice PMI® Compuesto final de Actividad Total de la Zona Euro de IHS Markit señaló 55.1 en abril, disminuyendo de 55.2 registrado en marzo, y se situó por debajo de su estimación flash precedente de también 55.2. El índice ha señalado una expansión ininterrumpida durante los últimos 58 meses y en abril permaneció por encima del promedio de dicha secuencia de crecimiento (54.0). La producción manufacturera aumentó a un ritmo ligeramente más rápido en abril, que estuvo contrarrestado por una ralentización del crecimiento de la actividad del sector servicios hasta su mínima de ocho meses.

Irlanda volvió a situarse a la cabeza de la tabla del crecimiento del PMI de Actividad Total en abril, y su ritmo de expansión alcanzó su máxima de tres meses. Francia también registró un crecimiento más rápido (que marcó su máxima de dos meses). El ritmo de expansión se desaceleró de nuevo en el resto de los países estudiados, hasta su mínima de 19 meses en Alemania, su mínima de 15 meses en Italia y su mínima de cuatro meses en España.

La debilidad del crecimiento de la actividad total económica de la zona euro reflejó una desaceleración simultánea en el ritmo de expansión de los nuevos pedidos recibidos. Los nuevos pedidos aumentaron al ritmo más lento de 15 meses, que de todos modos se mantuvo sólido. El crecimiento disminuyó tanto en el sector manufacturero (que registró su mínima en 17 meses) como en el sector servicios (su mínima en ocho meses).

Los nuevos pedidos recibidos fueron lo suficientemente robustos para poner a prueba la capacidad, factor subrayado por un nuevo aumento de los pedidos pendientes en abril. Dicha acumulación incitó a las empresas a aumentar el empleo, registrándose una creación de empleo por cuadragésimo segundo mes consecutivo. El ritmo de crecimiento también aumentó y se mantuvo entre los mejores observados durante la última década.
El empleo aumentó en todos los países estudiados, y sólo España no registró una tasa de aumento más rápida. Las alzas más fuertes se observaron en Irlanda, Alemania y Francia.


La presión en los precios continuó moderándose en abril, y las tasas de aumento de los costes y de los precios cobrados se ralentizaron hasta sus mínimas de siete y cuatro meses respectivamente.

Materias primas
No obstante, el incremento de los costes se mantuvo elevado, como consecuencia de unos mayores precios de las materias primas (a menudo debido a que la demanda supera la oferta) y a los crecientes costes laborales. Sector Servicios El Índice PMI® de Actividad Comercial final del Sector Servicios de la Zona Euro de IHS Markit disminuyó de 54.9 registrado en marzo hasta su mínima de ocho meses (54.7) en abril y se situó por debajo de su estimación flash precedente de 55.0. El índice se mantuvo en un nivel consistente con una expansión sólida y se situó por encima de su promedio a largo plazo del estudio (53.2).

El crecimiento se mantuvo generalizado en abril, y la actividad comercial aumentó en todos los países cubiertos por el estudio. Irlanda y Francia registraron los aumentos más fuertes y fueron los únicos países que señalaron tasas de crecimiento más rápidas. La actividad aumentó a un ritmo más lento en Alemania (que marcó su mínima de 19 meses) y en España (que indicó su mínima de cuatro meses), mientras que en Italia se estabilizó en su mínima de cinco meses registrada en marzo.

Se registró una ralentización similar en el ritmo de crecimiento de los nuevos pedidos recibidos por las empresas del sector servicios de la zona euro, que también se situó en su mínima de ocho meses en abril. Dicho incremento aún fue suficiente para poner a prueba la capacidad, ya que los pedidos pendientes de realización aumentaron por vigésimo tercer mes consecutivo, aunque a un ritmo más débil.

Las empresas respondieron al crecimiento continuo tanto de los nuevos pedidos como de los pedidos pendientes de realización aumentando el empleo. La tasa de creación de empleo fue la más rápida desde octubre de 2007. Los ritmos de incremento mejoraron en Alemania (que indicó su máxima de tres meses), Francia (que marcó su máxima de dos meses), Italia (que señaló su máxima de cuatro meses) e Irlanda (que registró su máxima de cuatro meses), pero la creación de empleo disminuyó hasta su mínima de 14 meses en España.

En abril, la inflación de los precios pagados se aceleró por primera vez desde enero pasado. No obstante, la tasa de aumento se mantuvo muy por debajo de la máxima de casi siete años registrada en enero pasado. Por el contrario, los precios cobrados aumentaron al ritmo más lento en siete meses.

Las perspectivas para el sector servicios de la zona euro se mantuvieron positivas en abril, aunque el grado de optimismo disminuyó hasta su mínima de cuatro meses. La confianza empresarial mejoró en España e Irlanda,
se mantuvo sin cambios en Francia y disminuyó ligeramente en Alemania e Italia.

Aunque el ritmo de crecimiento de la actividad total de la zona euro se ralentizó desde su máxima de casi 12 años registrada en enero hasta su mínima de cuatro meses en febrero, de todos modos, se mantuvo sólido. Los fabricantes y las empresas de servicios observaron continuas entradas fuertes de nuevos pedidos, mientras que la creación de empleo y las presiones de los precios también se mantuvieron elevadas.

El Índice PMI® Compuesto final de Actividad Total de la Zona Euro de IHS Markit registró 57.1 en febrero, situándose debajo de su máxima de 12 años registrada en enero (58.8), pero muy por encima del promedio de la serie (53.0). El índice ha señalado una expansión ininterrumpida durante los últimos 56 meses, aunque la última lectura fue ligeramente inferior a su estimación flash de 57.5.

El crecimiento de la producción manufacturera de nuevo fue más fuerte que el de la actividad del sector servicios. Ambos sectores también continuaron disfrutando de los mejores períodos de expansión de los últimos siete años, a pesar de que los ritmos de crecimiento de la producción/actividad y de los nuevos pedidos se ralentizaron en general en febrero.

Si analizamos por países, los ritmos de crecimiento de la actividad total fueron sólidos, a pesar de que en su mayoría se desaceleraron con respecto de enero. Alemania (que registró su mínima de tres meses) se situó a la cabeza de la clasificación, seguida por Francia (su mínima de cinco meses) y en tercer lugar España (su máxima de ocho meses). Los ritmos de expansión en Irlanda e Italia cayeron a sus mínimas de cuatro y tres meses respectivamente.

El nivel de nuevos pedidos recibidos en la zona euro se expandió sólidamente en febrero. En consecuencia, los pedidos pendientes de realización aumentaron, lo que indica que, en general, las empresas siguen careciendo de capacidad suficiente para satisfacer la demanda. No obstante, los ritmos de alza de los nuevos pedidos y de los pedidos pendientes se ralentizaron hasta sus mínimas de seis meses.

El optimismo empresarial se mantuvo elevado en febrero, manteniéndose cerca de su máxima de ocho meses registrada en enero. La combinación del sólido crecimiento actual y la expansión futura prevista impulsó una nueva creación de empleo. Los niveles de dotación de personal aumentaron a una de las mayores tasas en los últimos siete años, aunque en menor grado que en enero. El empleo aumentó en todos los países cubiertos por el estudio, mientras que en Francia y España la creación de empleo se aceleró.

Las presiones de los precios se mantuvieron elevadas en febrero, a pesar de que las tasas de aumento de los costes y de las tarifas se moderaron. Todos los países estudiados observaron que tanto los costes de los insumos como los precios de venta siguieron aumentando.

Sector Servicios
El sector servicios de la zona euro experimentó que el crecimiento de la actividad comercial, de los nuevos pedidos y del empleo perdió ímpetu en febrero.
Al nivel 56.2, el Índice PMI® de Actividad Comercial final del Sector Servicios de la Zona Euro de IHS Markit registró su mínima de tres meses, y se situó por debajo de su máxima de casi diez años y medio registrada en enero (58.0) y de su estimación flash precedente de 56.7. No obstante, el índice se mantuvo muy por encima de su promedio a largo plazo de 53.2 y ha señalado una expansión durante 55 meses consecutivos.

Los datos nacionales del PMI indican un crecimiento generalizado, y la actividad comercial aumentó en todos los países cubiertos por el estudio en febrero. Los ritmos de expansión se ralentizaron en Alemania, Italia e Irlanda (que registraron sus mínimas de tres meses) y Francia (su mínima de cuatro meses). En España, el crecimiento se aceleró hasta su nivel más alto desde julio del año pasado.

El aumento de los nuevos pedidos recibidos en las empresas de servicios de la zona euro también se mantuvo sólido, a pesar de ser el más débil en seis meses. Dicha alza fortaleció la confianza empresarial†, y el grado de sentimiento positivo mejoró hasta su segundo mayor grado en los últimos siete años. El optimismo se fortaleció en Alemania, Francia e Irlanda, pero disminuyó en Italia y España.

El alza de los nuevos pedidos siguió siendo suficiente para poner a prueba la capacidad, lo que condujo a un nuevo aumento de los trabajos atrasados. Los pedidos pendientes aumentaron por vigésimo primer mes consecutivo, aunque al ritmo más lento desde agosto del año pasado.

La combinación de aumentos de nuevos pedidos recibidos y de pedidos pendientes de realización fomentó la creación de empleo en febrero. El empleo aumentó por cuadragésimo mes consecutivo y la última tasa de aumento estuvo solo marginalmente por debajo de las máximas de la última década observadas entre noviembre de 2017 y enero de 2018. Las tasas de creación de empleo se aceleraron en Francia (que señaló su máxima de tres meses) y en España (su máxima de seis meses), pero disminuyeron en el resto de los países estudiados.

Las presiones inflacionistas de los precios se moderaron en febrero. Los costes de los insumos aumentaron al ritmo más lento desde noviembre del año pasado, mientras que las tarifas subieron a una tasa solo marginalmente por debajo de su máxima de nueve años y medio registrada en enero.

El crecimiento económico de la zona euro continuó sólido y estable en agosto. Dicho crecimiento fue señalado por el Índice PMI® Compuesto final de Actividad Total de la Zona Euro de IHS Markit, que registró una lectura exactamente igual a la de julio (55,7) y se situó solo ligeramente por debajo de su estimación flash precedente (55,8).

El crecimiento económico de la zona euro continuó a su ritmo más fuerte de los últimos seis años en mayo. Este alza fue confirmada por el Índice PMI Compuesto final de Actividad Total de la Zona Euro de IHS Markit que registró 56,8, sin cambios frente a su estimación flash precedente y a la lectura final de abril.

A juzgar por los datos preliminares de la encuesta del PMI de abril, el crecimiento económico de la zona euro registró una nueva máxima de los últimos seis años. La creación de empleo también aumentó hasta su máxima de casi una década puesto que las firmas han reforzado su capacidad operativa en concordancia con la boyante demanda y el optimismo generalizado respecto de las perspectivas a futuro. Entretanto, las presiones de los precios se mantuvieron entre las más sólidas observadas durante los últimos seis años.

Los resultados de la encuesta preliminar del PMI indican que el crecimiento económico de la zona euro cobró aún más impulso en marzo y alcanzó su máxima en casi seis años. El estudio también ha revelado el mejor crecimiento del empleo en casi una década a medida que las firmas del sector manufacturero y del sector servicios respondieron a un fuerte crecimiento de las carteras de pedidos.

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